
Estos días el tema del acoso escolar esta en boca de todos. Y el motivo es triste, la carta que ha salido a la luz de un niño, Diego, que se suicido por no soportar más el acoso al que era sometido. Como madre el tema me preocupa, como profesional me pregunto porque, como se llega a esta situación, .... Y como persona simplemente no lo entiendo. No entiendo a aquellos (niños y mayores, ya que recordemos que acosadores hay de todas las edades y con todas las justificaciones del mundo) se burlan, menosprecian, ningunean, etc a otro por el motivo que sea. Si no te cae bien, pasa de él, así de fácil. Ni nos tenemos que gustar todos, ni nos tenemos que querer todos, pero si debemos respetarnos. El respeto es el principio de la convivencia.
El curso pasado una de mis hijas empezó con dolores de cabeza, de barriga cada vez que llegaba el lunes. Cuando se repitió varias veces, las alarmas se me dispararon.Una niña que siempre le ha gustado el colegio, buena estudiante y sin problemas, de repente no quería ir. Estuve hablando con ella, con sus hermanos y al final me contó lo que pasaba, me costo un poquito pero me contó lo que ocurría. Eso queda entre ella, yo y su tutora. No llego a ser un problema de acoso escolar, pero si de malas relaciones y no saber solventar el problema, tanto ella, como la tutora y nosotros como padres, que reaccionamos un poco tarde, porque ya se sabe son cosas de niños. Un simple cambio lo resolvió todo. He de decir que durante unos días me plantee que estuviera sufriendo acoso en el colé y que estaba más que preocupada, asustada. Toda esta situación me llevo a preguntarme, ¿como se si mi hijo sufre acoso escolar?, ¿que hago si es así o simplemente lo sospecho?. Así que estuve investigando un poquito.
Este artículo pretende ser un poco aclaratorio por si sospecháis que esta ocurriendo, porque seamos sinceros el que el problema aparezca en el medios de comunicación nos hace más consciente, pero a veces podemos convertir una simple disputa entre niños en acoso escolar. Es un tema demasiado serio para tomárselo a la ligera. ¿No os parece? Ahora parece que esta de moda el tema. El acoso siempre ha existido, pero antes no tenia tantos medios de propagación. Se quedaba en el colé o en el parque. No había grupos de whatapps, ni facebook, etc. Las redes sociales eran mas pequeñas y en persona. También la actitud la mayoría de veces era negarlo, son cosas de niños. No son cosas de niños, es un problema muy, muy grave. Hace unos días leí un post de una bloguera, el rincón del apego, contando su experiencia, os dejo el enlace para que lo leáis, a mi me encanto.

¿Qué tipo de acoso se pueden dar? Hay cuatro tipos básicos. Se suelen dar simultáneamente, no por separado. Los tipos son:
1. Agresiones físicas: se intimida al niño mediante amenazas a su integridad física (bofetadas, golpes, patadas, empujones, pellizcos)
2. Agresiones verbales: el objetivo es atacar la autoestima de la víctima. Es el más frecuente ya que no necesita preparación previa ni apoyo por parte de los demás. Entre estas conductas están: insultos y motes, menosprecio en público, burla, difusión de rumores (ahora con las nuevas tecnologías es tan fácil difundir tanto la verdad como la mentira), resaltar defectos físicos, comentarios racistas.
3. Agresiones psicológicas: el objetivo es resquebrajar, debilitar emocionalmente y psicológicamente al niño atacando su autoestima mediante el desprecio, el trato indigno y la falta de respeto hacia su persona, aumentando su miedo hacia el agresor, un grupo o el entorno donde se producen estas agresiones y situaciones. Entre estas conductas encontramos: intimidación, ridiculizar, burla, amenaza, hostigamiento y acoso a la salida del centro.
4. Exclusión social: se busca el aislamiento social del niño acosado y su marginación. Los tipos de conducta que encontramos dentro de este tipo son: exclusión de un grupo-exclusión social, ruptura de la comunicación e interrelación con su red social, distorsión de la imagen del niño o niña, presentando una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de él o ella frente al resto del grupo como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, etc. Manipulación social, pretendiendo que la víctima realice acciones
contra su voluntad. Coacción.
El niño acosado no sabe como reaccionar ante estas situaciones, su autoestima se ve afectada y el miedo y el aislamiento va creciendo. Según el grado de acoso y la personalidad y temperamento del niño acosado le puede influir en su conducta cotidiana. Así por ejemplo puede sufrir insomnio, falta de apetito, recluirse en casa, cambios de rutas para ir al colé, ataque de ira, malas relaciones con sus hermanos, negarse a ir al colé,....
Ante indicios que tengáis lo primero es hablar con el tutor y con el jefe de estudios o director. Explicarles vuestras sospechas y preocupaciones, así como los indicios que tenéis.
Mientras se detecta el problema, si hay acoso o no, y se busca solución al problema, hay que averiguar que recursos y mecanismos hay en el centro para darle apoyo psicológico y emocional al niño.
Si el centro no os da una respuesta satisfactoria o no toma medidas, se debe acudir a la inspección educativa. En cada comunidad autónoma, la consejería de educación tiene inspectores que entre otras labores sus función es procurar el buen funcionamiento de los centros educativos.
El trabajo a realizar tanto con el menor acosado, con el acosador y con los espectadores es un trabajo en equipo. En el deben estar implicados los menores afectados, sus familiares, el personal del centro (tutores, dirección, profesorado) así como los equipos de orientación y apoyo de los que disponen o los centros (en el caso de los IES) o la consejería (en el caso de los CEIP). A veces, es necesario acudir a ayuda externa, eso depende de cada caso y la situación. Ayuda externa no solo para el niño acosado, si no a veces también para el acosador.
Como padres tiene que ser duro el que tu hijo sea acosado. Mantener la calma y saber reaccionar a tiempo es importante para solucionar el problema y también para dar ejemplo sobre como hay que solucionar los problemas. Haciendo frente, con calma, desde el respeto, usando los medios que tenemos a nuestro alcance.
RECUERDA EL CAMINO SE HACE MÁS LIVIANO CON UNA SONRISA
SI TE GUSTA LO QUE LEES COMPÁRTELO
ME AYUDARÁS A CRECER
GRACIAS