En muchas ocasiones a la hora de hacer ciertos trabajos en el hogar recurrimos a profesionales sin pensar que podemos hacer ese trabajo nosotros mismos ahorrando tiempo y dinero. En este caso puntogar nos ofrece de esta forma tan divertida todas las posibilidades a la hora de montar y colocar nuestros estores.
UNA MAMI “2.0” INSTALANDO ESTORES
Entro por la puerta después de dejar a uno de los niños en el colegio. Marcos se ha levantado con bastante tos y hoy se quedará en casa conmigo. Hemos llegado con el tiempo justo a clase y se me ha roto el paraguas tres calles antes de llegar al portal. El martes no podía empezar peor, pensaba Cristina mientras quitaba a su hijo el abrigo empapado de agua.
Suena el timbre.
Sin embargo, no había terminado de decir la frase cuando se dio cuenta de que su hermana Teresa estaba de viaje y ( aunque prometió enseñarle a instalarlos) tendría que esperarla.
Marcos, ¿sabes que te digo?, que voy a intentar poner los estores. No tiene que ser tan complicado y en las guías rápidas me han dado una serie de trucos para instalarlos como toda una profesional (se animaba Cristina).
Verás la sorpresa que se llevan tu hermano y tu tía cuando lleguen a casa y los vean.
Cristina abre la caja con los estores y enseña a Marcos los tres que ha comprado.
Concretamente se ha decidido por el modelo estor screen con un 3% de factor de apertura para el cuarto de baño.
Cristina desembala los otros dos estores que ha comprado en la tienda online para la cocina y para el salón. El primero es un estor modelo noche y día con el que se puede regular manualmente la luz que entra; mientras que para el salón se ha decantado por uno de lino en tono blanco.
–Quedarán fenomenal. No veo el momento de verlos instalados, – ya determinada Cristina.
Bueno Marcos, empiezo. Voy a leer paso a paso las instrucciones que me han dado.
Manos a la obra
–Mira Marcos, lo primero que tengo que hacer es colocar este soporte que se llama A en el extremo del estor donde no va la cadena. ¿Ves?
-“Una escalera siempre debe ser segura, hermana” recordó las palabras de Teresa en la tienda donde la compraron mientras sentía su buena estabilidad al subir los peldaños y situar el estor sobre la ventana centrándolo. –¿Está derecho, Marcos? (preguntó al chaval que la miraba con cierta preocupación) – Súbelo un poco de allí, mamá (señalo a su derecha)- Ahora? – ¡Sí, ahora no está torcido!
Cristina marca entonces dónde irán los soportes laterales, para no tener problemas a la hora de abrir la ventana.
Bajó el estor y cogió el primer soporte a modo de plantilla. Ahora con este lápiz voy a dibujar en la pared los puntos donde voy a taladrar para poner luego los tacos. Veo que esto me está resultando muy sencillo… ¡veras tu tía Teresa cuando lo vea!
Ver imagen
Taladró en las marcas mientras marcos se tapaba los oidos y metió los tacos.
– ¿Y ahora que tienes que hacer mamá?, – le pregunta intrigado Marcos.
– Pues, según pone en las instrucciones, vamos a colocar uno de los extremos del estor en el soporte que he colocado. Así, ¿ves? Y voy subiendo este otro lado hasta que quede recto.
Bien, y ahora colocaré el segundo soporte, el B, a modo de plantilla otra vez y vuelvo a hacer una señal donde irán los agujeros.
(Ruido de taladro y Marcos vuelve a taparse los oidos. Cristina lo ve y sonríe).

Esto está casi terminado, Marcos. Ahora solo nos queda colocar la cadena para subir y bajar el estor cuando queramos.
(Bajó de la escalera casi sin creerse que ya había terminado y desenrolló el estor. Ambos se quedaron mirándolo)
– Este es muy bonito, pero el de los minions de mi cuarto me gusta más.
Antes de la hora de comer, Cristina recibe una llamada de su hermana Teresa que está llegando. Se ha adelantado su regreso.
Pasados unos minutos, se oye el ruido de unas llaves en la puerta. Ha llegado Teresa.
No me quero ni imaginar su cara de sorpresa al llegar, pensaba Cristina.
Cristina abre la puerta de la cocina y observa los ojos como platos de su hermana.
– Si, mira:
Mientras veía como mi hermana se alejaba por el pasillo me sentí muy orgullosa de haber podido instalar yo sola estos estores enrollables de forma tan sencilla. Sin duda, siento elevada mi autoestima, pensaba Cristina feliz.
Os lo recomiendo, chicas. No esperéis ya a que vuestra pareja
tenga tiempo o a gastaros el dinero con un profesional.
Si necesitáis instalar un estor enrollable, seguir las guías rápidas que los profesionales tienen para vosotras.
No os arrepentiréis.
¿Os ha resultado de ayuda este post explicativo? Darnos vuestra opinión, tenemos más cosas interesantes que enseñaros para que aprendáis a hacerlas vosotras mismas.