Hoy os voy a contar mi experiencia con la Amigdalectomia en adultos.
Me opere hace 1 año (junio del 2016 ), toda la vida he estado mala con las anginas pero no me operaban porque los médicos decían que eran buenas, pero en el invierno del 2015 cogí demasiadas laringitis lo que me hacia toser muchísimo, me costaba respirar y me quedaba sin voz, los antibióticos dejaban de hacer efecto y tenia que tomar cortisona casi de forma continua, lo que me derivo en laringitis crónica.
Por este motivo mi doctora de cabecera me derivo al otorrinolaringologo.
Cuando llegue a la consulta me hicieron varias pruebas allí mismo.
Orofaringea , se logra con ayuda de un depresor de la lengua para examinar el tamaño y configuración de las amígdalas y la integridad de la pared posterior de la faringe así como la presencia de goteo nasal.
Fibroscopia, se utiliza habitualmente para la exploración de la nariz, la rinofarige, nasofaringe o cavum, la hipofaringe y la laringe, lo que permite realizar diagnósticos precisos y precoces de estas áreas.
Esta es un poco desagradable porque al mentártelo por la nariz los ojos no dejan de llorarte pero no dura mas de 5 minutos como mucho.
con ambas pruebas me diagnosticaron, amígdalas hipertroficas y cripticas una mucho mas que la otra. Hipertrofia de folículos linfoides, y cuerdas hipocineticas con hiato, Significa que is anginas aunque no tuvieran infección no volvían a su tamaño “normal” estaban siempre gigantes, y con pequeñas “estrías” , la laringe estaba muy dañada.
No me dio otra opción me dijo que me tenían que hacer una amigdalectomia.
La doctora me dijo que me tenia que someter a la operación , no me dio ninguna otra opción, porque me dijo que si hubiese considerado esa opción no hubiera dado el paso de ir a la consulta.
Así que me explico todo el procedimiento , los riesgo que había y me dijo que seria muy doloroso sobre todo el primer mes.
6 meses después me llamaron para operarme.
Me llamaron el día de mi 30 cumpleaños.
Me llamaron para citarme 2 días después de mi cumpleaños, unas semanas antes me habían echo el pre operatorio que no es gran cosa, un análisis de sangre, cita con el anestesia, que te hace una pequeña encuesta donde te pregunta antecedentes, enfermedades… te pesa, te pide y te toma la tensión.
El día del Amigdalectomia.
Tenia que estar en el hospital a las 7 de la mañana porque yo era la primera y las operaciones empezaban a las 8.30.
cuando llegue al hospital me dieron un montón de papeles y me dieron la habitación por suerte era para mi sola por lo que no tenia que compartirla.
Antes de entrar en quirofano , recuerdo que me dijo el cirujano, sabes que te va a doler muchísimo, es una operación sencilla pero muy dolorosa.
A las 8.30 entre en quirofano pero serian las 9 cuando me empezaron a operar, porque mientras que me ponían el termómetro, me sacaron sangre, te pone la vía…
Cuando me desperté de la anestesia me sentía falta, no podía respirar sentía que me asfixiaba, que me ahogaba que no me entraba oxigeno, no podía tragar mi propia saliva y estaba muerta de frió, las enfermeras se portaron genial y me pusieron la mascarilla de oxigeno para que me relajara y me pusieron mantas térmicas, y poco a poco fue encontrándome mejor, y pude ir a mi habitación.
Cuando llegue a la habitación me daba hasta miedo abrir la boca
Me habían puesto antibiótico en vena y un calmante por lo que dolor no sentía.
A las horas me quitaron el suelo, y las demás cosas que tenia y me pude levantar porque quería verme la “cicatriz” si si mi obsesión era vérmela jajaja y un poco la pude ver pero muy poco pero la lengua estaba hinchada y poco podía abrir la boca.
Como me encontraba bien, me dieron el alta pero antes me ofrecieron comer y dije que si , no porque tuviera hambre si no por ver que podía comer y como podría tragar.
Y esta fue mi primera comida jajaja , en realidad solo me comí la natilla, la gelatina me la traje a casa.
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Y que nada calme todo el dolor …..
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