Algunos Concejos Útiles para Padres
Conocer nuestro cerebro y nuestro cuerpo desde pequeños: Esto nos permite reflexionar y aprender a ser responsables de nuestro bienestar y el de las otras personas con quienes nos relacionamos; conocernos y comprendernos a nosotros mismos; comprender y respetar a las demás personas; crecer como seres humanos trascendentes; nuestra responsabilidad se extiende al resto de la especies y al mundo en el que vivimos; el aprendizaje intelectual debe ir acompañado de aquel que nos permita ser cada vez mejores personas y miembros activos de sociedades más felices y con una sana convivencia.Debemos respetar y comprender las individualidades, ser un Pigmalión que lleve a cada persona a su máximo potencial.Entender que cada persona es única: posee una exclusiva combinación genética, tiempos propios de maduración, experiencias de vida, memoria, talentos y fortalezas que son irrepetibles. Por ello, merece una educación que respete y comprenda las individualidades que le permitan llegar a su máxima expresión.al. Esta maravillosa acción no sólo contribuye a la vida de los niños y jóvenes, sino que otorga a quien la realiza una de las mayores recompensas cerebrales y un sentido de vida trascendente.
El cerebro necesita una dieta equilibrada y variada por ser el órgano más complejo y de mayor consumo energético del cuerpo. Frutas, lácteos, cereales, proteínas y aceites omega 3, 6, y 9 deben estar presentes en la dieta diaria. La alimentación debe contar con los nutrientes básicos para aprender.
El proceso de aprendizaje se ve enriquecido cuando se encuentra significado y sentido a lo que se estudia. El cerebro presta atención a lo que considera relevante para la vida y llega más fácilmente a convertirse en memoria de largo plazo. Los docentes deben conocer a sus educandos para ayudarlos a descubrir el sentido de lo que aprenden y cómo conectar esto con sus vidas. Los estímulos atractivos, unidos a propuestas de actividades que comprometan el hacer y el ponerse en acción, benefician el aumento de la motivación, el compromiso e incrementan la capacidad de memorizar lo aprendido. Hacer un jardín, una huerta, plantas en macetas, etc., por ejemplo, permite que los chicos puedan trabajar desde ciencias naturales hasta el desarrollo de la responsabilidad individual y grupal.