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Antes de iniciar el BLW debes asesorarte e informarte correctamente de como preparar los alimentos de forma segura
Entre los 6 meses y el año de vida, tu pequeño empezará a ser capaz de coger objetos con los dedos pulgar e índice. A este movimiento se le denomina hacer la pinza. Con el BLW al principio cogerá los alimentos con la palma de la mano o el puño pero poco a poco irá mejorando la técnica hasta poder sostener alimentos pequeños (como por ejemplo un guisante) con tan solo dos dedos.
Para poder comer, el niño tiene que mirar la comida, dirigir su mano hacia ella, cogerla y llevársela a la boca. Esto que a los adultos nos parece muy sencillo para ellos es extremadamente complejo y requiere un entrenamiento. Con el sistema BLW los niños empiezan a practicar y mejorar este movimiento coordinado.
La frase que más veces he oído practicando BLW con mi hijo es cuidado, que se va a ahogar. Pero es justo al contrario. Como desde muy pequeños aprenden a comer sólidos saben gestionar los trozos de comida, de modo que si son muy grandes los escupen, tosen o directamente se los sacan de la boca con las manos. Eso sí, para que sea 100% seguro, los alimentos deben ofrecerse al niño cortados y preparados de una manera particular que veremos en próximos post de este blog.
¿Has visto alguna vez una papilla de frutas? Es una mezcla pastosa, de color indeterminado y un sabor muy extraño. Desde luego no es nada apetecible y tampoco les enseña nada. Mediante el BLW el niño va a aprender a distinguir los sabores de cada alimento (dulce, salado, amargo…) y también las texturas (crujiente, cremoso, suave…). Esto hará que le resulte más fácil desarrollar sus preferencias y disfrutar comiendo.
Porque una zanahoria no sabe igual al vapor, al horno, a la plancha o cruda ¿verdad? Mientras que si la metemos en un puré el niño no va a poder apreciar todas estas diferencias.
Los datos de obesidad infantil en España son alarmantes: un 34,9% de los niños españoles de entre 8 y 16 años están por encima de su peso ideal: un 20,7% padece sobrepeso y un 14,2% obesidad , según el Estudio Pasos de la Fundación Pau Gasol (en este enlace puedes ver el estudio completo https://www.gasolfoundation.org/es/estudio-pasos/).
El BLW enseña a los niños a comer variado, equilibrado y sano desde que son muy pequeños, ayudandoles a llevar un estilo de vida más saludable en el futuro.
Decía María Montessori que cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo. Obviamente si le das un puré con cuchara el momento de la comida será mucho más rápido y limpio. Pero el niño será un simple objeto pasivo que se limita a abrir la boca. Sin embargo, con el BLW el niño observa, experimenta, toma decisiones sobre lo que va a comer…es en definitiva un sujeto activo. Y celebra sus progresos como si de un triunfo se tratase, le ayuda a sentirse más capaz y le estimula a seguir practicando….aunque se ensucie más 
Al practicar BLW vais a tener que cocinar y preparar alimentos saludables, lo cual es una excelente oportunidad para desterrar de vuestra nevera los productos ultraprocesados y llevar una dieta más equilibrada para toda la familia. Además es fundamental que el niño os vea comer alimentos sanos y variados para que aprenda un estilo de dieta correcto.
Si le das al niño una papilla no le puedes decir mira, esto es una papilla de brócoli, judías verdes, patata y pollo porque no va a tener ningún sentido para él. Por el contrario, si le ofreces los alimentos en su forma original si puedes señalárselos y nombrarlos : patata, plátano, pera, y así estimular a que empiece a asociar los alimentos con sus nombres.
