
El reflejo de marcha es una habilidad innata que los bebés poseen desde el nacimiento, incluso antes de nacer. Se trata de un movimiento totalmente inconsciente que forma parte del desarrollo neuromotor natural. Sin embargo, los expertos señalan que este reflejo normalmente no se manifiesta de forma activa hasta pasadas varias semanas, incluso el primer mes de vida del bebé.
Un caso excepcional ocurrió en Río Grande, Brasil, cuando una matrona capturó el momento en el que un recién nacido comenzaba a dar enormes zancadas de forma sorprendente. El vídeo se viralizó en redes sociales gracias a que el bebé mostraba una posición erguida sofisticada, un ímpetu notable y una técnica de "pasitos" inusualmente desarrollada para su edad.
El reflejo de marcha, también conocido como reflejo de deambulación, es una cualidad motora que el bebé desarrolla incluso dentro del vientre materno. Se forma en las primeras semanas de vida intrauterina y es completamente automático.
Cuando se coloca al recién nacido sobre un plano recto y se le sostiene en posición erguida, el bebé adopta una postura vertical y comienza a realizar movimientos que simulan pasos. Estos movimientos primitivos son la antesala del caminar consciente y voluntario que realizará meses después.
Este reflejo primitivo generalmente desaparece entre los 2 y 3 meses de vida. Su presencia más allá de esta edad puede indicar alguna particularidad en el desarrollo neurológico del bebé.
El reflejo reaparece de forma voluntaria y consciente alrededor de los 12 meses, cuando el bebé comienza a dar sus primeros pasos verdaderos. Entre la desaparición y la reaparición del reflejo, existe un período importante de maduración neurológica.
Lo que hace especial a este caso no es solo la presencia del reflejo de marcha, sino la calidad y duración de su manifestación. La sofisticada posición erguida del bebé, el ímpetu con el que se impulsaba hacia adelante y la técnica coordinada de sus movimientos fueron inusuales para un recién nacido.
No todos los bebés presentan este reflejo con la misma intensidad ni en la misma forma. Cada recién nacido desarrolla sus reflejos primitivos de manera única, por lo que una manifestación tan clara y prolongada del reflejo de marcha se considera una auténtica proeza del desarrollo.
Es completamente normal que tu bebé presente el reflejo de marcha durante sus primeras semanas de vida. No necesita hacer nada especial para desarrollarlo, ya que es un proceso automático e involuntario.
Si tienes dudas sobre si tu bebé presenta los reflejos primitivos esperados para su edad, consulta con tu pediatra. Los profesionales sanitarios saben cómo evaluar correctamente estos reflejos durante las revisiones del desarrollo.