Si estás buscando un imprescindible para la estimulación temprana necesitas una manta de actividades para bebés.

Considero que las mantas de juego para bebés son un básico y la mejor inversión que puedes hacer para favorecer su desarrollo.
Las mantas de actividades de bebé son un espacio seguro y confortable en el que el bebé se entretiene libremente jugando mientras experimenta con diferentes texturas, colores y sonidos que potencian al máximo su estimulación.
¿Pero por qué creo que son tan importantes? En el artículo de hoy te cuento sus beneficios y otros aspectos importantes sobre ellas.
La manta de juegos para bebés se compone de una tela acolchada con un diseño llamativo para los pequeños llena de detalles para que los bebés puedan explorar y descubrir.
Normalmente incluyen espejos infantiles, diferentes texturas, sonidos… Y en ocasiones también incluyen un arco central del que cuelgan diferentes tipos de juguetes.
Todo está pensado para que los pequeños desarrollen al máximo la coordinación, la curiosidad, la imaginación, la motricidad y los sentidos del tacto, vista y oído.
Es una forma fantástica de animar a los bebés a moverse y a hacer ejercicio mientras empiezan a descubrir el entorno que les rodea a través de la experimentación.
Aunque los fabricantes suelen indicar que se pueden empezar a usar desde el nacimiento, y es cierto.
Pero realmente los bebés no empezarán a sacarles partido hasta los 2 o 3 meses, que es cuando comienzan a estar más despiertos y a fijarse en su entorno y en su propio cuerpo.
Si hay un juego que María ha disfrutado hasta la saciedad ha sido su manta de juegos.
La empezó a utilizar nada más cumplir los 3 meses y verla jugar en ella era un verdadero espectáculo. Recuerdo su cara “alucinando” con todos los estímulos que recibía, la música, el tacto, la vista…
Nunca se cansaba de jugar en ella.
Además vas viendo como de un día para otro mejora su motricidad fina. El primer día en su gimnasio sólo era capaz de golpear los móviles que cuelgan, pero al día siguiente ya era capaz de agarrarlos y pronto empezó a girarse para poder llegar a sitios donde tumbada no podía hacerlo.