Buenos días! En su día, antes de ser mamá, os hablé de cual había sido mi elección de carrito y bueno, ahora que han pasado 2 años desde aquello, he pensado en hacer un nuevo post con mi opinión de madre de carritos bebé. Ahora que tengo ya algo de “rodaje” creo que puedo aportar más a este tema de carros, carritos y sillas.
Primero de todo, antes de irte a El Corte Inglés a mirar carritos de bebé (creo que casi todas tarde o temprano vamos a mirar allí) o a la tienda de puericultura, o incluso mirar online, déjame contarte esto y preguntarte:
Necesitas un carrito?
Es muy difícil quitar de la mente algo tan arraigado como el tema carrito. Yo sé hoy en día, que se puede vivir perfectamente sin carrito como mínimo los primeros meses, casi casi el primer año. Pero la verdad es que yo misma veía el carrito como una necesidad vital e imperiosa para recibir a mi bebé. Mi hija no quería carrito. Ni que le pusieras muñequitos, ni que le alzaras el capazo para ver a su alrededor. Lloraba desconsoladamente. Así que como “la necesidad hace el miembro” que se suele decir, fui usando más y más el porteo como forma de transportarla. La verdad es que nos ha resultado comodísimo os cuento las ventajas más importantes que le he visto al porteo ergonómico:
El porteo ergonómico, una opción tradicional que fomenta el apego y vínculo con el bebé.
A partir de los 6 meses (aproximadamente) cuando ya mantienen la postura por ellos mismos (importante no forzarles el estar sentados) se puede empezar a usar la silla de paseo. Aquí lo importante, para mí es que sea ligera, manejable y sobretodo, reversible para esos primeros meses.
Yo pequé comprando el “pack” completo típico con el cuco, y luego cuando ya fue mayor acabé comprando una silla de paseo ligera a mayores. Hoy por hoy me evitaría comprar el primer carro y me compraría sólo una buena silla ligera reversible tipo la Bugaboo Bee (que si bien no entendía antes de ser madre su utilidad ni fama, hoy por hoy la veo una de las sillas prácticamente perfecta).
Si repito maternidad seguramente no use ya directamente el “capazo” o “cuco”, ahora que sé más de porteo y lo he vivido en mis carnes repetiré seguro y me iré directamente a la silla de paseo a partir de los 6 meses o el año. Y os dejo aquí lo que sería mi silla perfecta, como silla única. Nos han vendido que necesitamos una silla con cuco y todo el pack cuando nace y luego esa silla conforme crece se nos hace un “armatroste” y tenemos que comprarnos otra. Está todo pensado para que consumamos y acabemos comprando dos carritos de bebé, es así. Yo hoy por hoy, invertiría más en una buena silla que valga desde los 6 meses hasta que pare de usar silla y cumpla mis requisitos (los cuales son diferentes a antes de ser madre). No volvería a comprar el pack capazo+grupo 0 + silla de paseo.
Mi silla de paseo perfecta, que dure desde los 6 meses hasta el final de su uso.

Busca una silla que recline el respaldo y no la bancada entera, será más cómodo para el bebé dormir, y para ti cambiarlo en caso de urgencia.

Un grupo 0 no debe usarse para pasear.
Resumen NO SAQUES EL GRUPO 0 DEL COCHE.
El capazo, no es seguro en el coche
No dejes que te digan que está homologado y bla bla. No es seguro y punto, y sino mira un impacto de un capazo en un coche. Yo huiría directamente de los homologados para coche porque traen cinturones y cosas que molestan si lo que lo quieres es para que el niño duerma.
Me fijaría sobretodo en la amplitud del capazo dentro (las mayores quejas de mamis que veo es que enseguida se quedan pequeños), y también en que sea transpirable (los de tela o lona o combinado de plastico y lona) ya que si aún encima de abrigarlo y ponerle saquito va dentro de un plastico que no transpira bien, eso va a ser la sauna Hamman para tu bebé y no es lo que que quieres.
Fíjate en el espacio de dentro del capazo y en si es o no transpirable