Informar a un hijo de que no va a ser el único en el hogar, no siempre es una tarea fácil. Es más, suele ser algo delicada, cuando el peque tiene cierta consciencia y sabe perfectamente lo que eso quiere decir: que ya no será el único que reciba mimos, carantoñas, regalitos y atención, sino que tendrá que compartirlo todo con un nuevo hermanito, entre otras cosas.
Normalmente los papás soléis comunicar la noticia, enfatizando las ventajas que supone que haya un nuevo bebé en casa. ''¡Tendrás un compañero de juegos!'' ''¡Serás el mayor!'' ''¡Le podrás enseñar todo lo que tú sabes!'' cosas así se dicen para estimular la confianza y seguridad del, hasta ahora, único vástago en casa. ¿Es suficiente hacerle sentir como el maduro y responsable, en lugar de como el niño pequeño consentido? Quizá no. De hecho, celos o rabietas, son habituales en las reacciones ante esta circunstancia nueva para ellos.
Me pregunto cómo se dio esta situación en vuestras casas. ¿Fue algo difícil? Hay familias en las que se produce un verdadero trance psicológico por el que pasa el niño, y hasta hay que pedir ayuda al psicólogo. Por el momento os paso algunos reportajes que dan pautas a los papás y mamás para la llegada del nuevo hermanito, y cómo comunicárselo al hijo.