
Muchos padres se sienten preocupados por el uso del internet en sus hijos, porque en la mayoría de los casos no saben cómo controlarlo, es algo que en su infancia no tuvieron.
El internet es una herramienta muy utilizada en la actualidad, haciéndose inevitable que los niños también hagan uso de él, siendo parte de su desarrollo social y educativo. La conexión proporciona recursos muy útiles como material formativo, sin embargo, su uso debe estar siempre supervisado por un adulto, ya que este mundo fascinante puede generar un niño compulsivo, nervioso y adicto si no existen límites.
En el mundo del internet es posible encontrar cualquier cantidad de información y contenidos de violencia, sexo, drogas y otros temas que los niños no deben abordar solos, ni descubrirlos a edades tempranas cuando son temas que aún desconocen.

Acá no existe la posibilidad de preocuparse, solo debemos actuar en consecuencia, alertamos a nuestros hijos sobre el inminente peligro de acceso a estas páginas web.
Una buena estrategia para evitar excesos con el uso del internet es colocar la computadora u ordenador en una zona compartida del hogar, en la que cualquier miembro de la familia tenga acceso a ella, en la que se puedan establecer horarios, configurarlas con aplicaciones especiales de control parental, así como bloquear aquellas páginas susceptibles de información pornográfica.
La estrategia que principalmente funciona es la de educar a los niños para hacer uso responsable del internet, enseñarles las normas básicas de seguridad en internet que deben aplicar como el uso de ventanas privadas, proteger sus contraseñas, contenido que no pueden publicar en las redes y demás consejos.
En cuanto a la restricción o supervisión del internet, los padres, sin manifestar intromisión en la privacidad de los hijos, deben revisar con frecuencia el historial de búsquedas y páginas visitadas por seguridad.

Cuando el internet crea cierta dependencia en nuestros hijos pueden escalar a experimentar otros trastornos físicos tal como la obesidad, problemas visuales, trastornos psicológicos, aislamiento de la vida social.
Es importante conocer que más del 60% de los niños a partir de los 4 años de edad ya están accediendo a internet desde cualquier dispositivo en el hogar y lo que es más grave, un niño desde los dos años ya sabe cómo visualizar videos en la web. Lo que demuestra que n están a salvo de la avalancha de información que encontrarán en él.
Los dispositivos electrónicos también se deben restringir en aquellos niños que no poseen hábitos saludables, que pueden llegar a provocar adicción.