Estas últimas semanas he estado escribiendo mucho sobre la importancia de criar niños (varones) amables y tiernos en un mundo donde – lamentablemente – la masculinidad está asociada con agresividad y violencia, las mujeres son consideradas objetos y las cualidades consideradas femeninas están desvalorizadas; cualidades como la paciencia, la empatía, la ternura y el servicio.
Unido a esta falta de valor a las cualidades consideradas como “femeninas” la sociedad actual valora por sobre todo el éxito individual y enaltece el logro económico y la juventud por sobre todas las cosas. Tan así es, que los ídolos del momento son jóvenes (o aparentan ser mucho más jóvenes de lo que son), súper hombres (atletas, empresarios o geeks) que se han hecho solos. Esto no está mal. Pero, se olvidan de señalar que todos aquellos que llegaron muy lejos lo hicieron con una red de apoyo sólida y contaron con el apoyo no de una, si no de varias personas en el camino.

Esto hace que cada vez sea más necesario una nueva generación de niños y niñas sensibles, valientes y empáticos; y padres (o cuidadores) que los críen. Pero ¿cómo hacemos para criar niños y niñas empáticos y comprensivos? ¿Cómo logramos que nuestros hijos se conviertan en adultos sensibles, tolerantes y amables? Es todo un reto educarlos en la empatía cuando a diario conviven con tecnologías y redes sociales que, en muchas ocasiones, se convierten en tribunas de la intransigencia o agresión a otros que piensan o son ditintos.
Pero para hacerlo es primero necesario empezar definiendo qué es empatía (que no tiene NADA que ver con simpatía, ojo ). Según la RAE empatía es: la capacidad de percibir, compartir y comprender (en un contexto común) lo que otro ser puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona cuando se afecta a otra. Así dicho, entendemos que la empatía es una capacidad – lo que significa que se puede aprender – de comprender e interiorizar lo que el otro siente.
Pero, ya al grano Neuro. ¿Nos vas a dar tips o qué?
No hay un consenso absoluto sobre como criar niños empáticos, pero les dejo acá 5 recomendaciones generales que definitivamente las van a ayudar en su labor.

Finalmente, educar a nuestros niños y niñas a ser empáticos no sólo asegura que se desarrollen como adultos comprensivos, seguros, con relaciones exitosas y emociones saludables sino, también los vuelve piezas fundamentales y valoradas de su comunidad. Además, personas empáticas son menos agresivas, más comunicativas y tienden a ser más seguros de sí mismos y felices. ¡Y eso es lo que todos queremos!
Fuentes consultadas: Charla Dra. Emperatriz Torres Tasso – Centro Skinner, Revista Digital El Definido: 7 claves para criar hijos felices y empáticos según psicológos de Harvard.
Leer: ¿Cómo criar niños amables en un mundo de hombres rudos?
o leer: Temo por mi hijo: criando a un niño dulce en un mundo de varones agresivos