Cada día la vida es más dura, el mundo que le estamos dejando a nuestros hijos se ve complicado y difícil.

Por eso, es más que nunca importante enseñarle a nuestros hijos el valor del esfuerzo, para que ellos mismos sean capaces de valerse en la vida, sin ir pidiendo nada gratis a nadie.
Hoy vamos a ver desde qué es, cómo educarlo en tu hijo y varias ideas de exactamente qué hacer en el día a día para que tu hijo valore su propio esfuerzo o el de sus padres (y sepa esforzarse claro)
Esfuerzo para mí, es lo que se necesita para enfrentar casi cualquier dificultad que se te presente en la vida.
El esfuerzo nos permite saber a qué podemos enfrentarnos y cuánto nos costará, aquella persona que se ha esforzado por todo en su vida, aprecia hasta el más pequeño vaso de agua
Mientras que aquellos que nunca se han tenido que esforzar y lo han recibido todo desde su juventud, no saben valerse por si mismos, no valoran el esfuerzo de otros y desde luego no entienden por qué tendrían que esforzarse.
Esforzarse para conseguir algo es necesario en la vida adulta, nada es gratis, al contrario cada año la inflación hace todo más caro y al no subir los sueldos a la par, la vida en sí es más cara, por eso es crucial inculcar el esfuerzo como valor en los niños.

Hay ciertas actitudes y actividades que pueden mejorar o empeorar como ve un niño el valor del esfuerzo, las explicaré brevemente y luego daré ideas para implementar un sistema de valores correcto en los niños.
Las siguientes actividades guían correctamente a los niños por el camino del esfuerzo:
A este último punto puedo sumar que, el niño debe conocer el esfuerzo para ganarse el dinero y luego brindar la comida en casa, los servicios básicos y hasta el internet.

Ahora te voy a decir un par de enfoques que puedes utilizar para educar a tu hijo con el valor del esfuerzo bien presente:
Una gran idea podría ser crear un sistema de ganancias con tu hijo, ya que vivimos en un sistema que funciona en base al dinero, destina algo de lo que ganas mensualmente para este sistema.
Ponle tareas que no debería hacer, y más bien pertenecen a la parte de tareas como "ser acomedido"
Te pongo un ejemplo en la siguiente tabla:
Tareas que lo hacen ser acomedido
Lavar los trastes de todos
Leer un libro
Ayudar en casa con tareas pesadas (sin riesgo)
Pasar tiempo en familia
Aprender algo nuevo
Practicar un deporte
Tareas comunes que todo niño debería hacer
Tender su cama
Lavar los platos que ensucia
Cepillarse los dientes
Guardar sus juguetes

Una vez crees un sistema de ganancias, necesitará tener en mente objetivos, cosas que quiera hacer con el dinero.
Y si tu sistema es bueno, tardará de 4 a 12 meses en conseguir comprarse algo.
Este "algo" puede ser una bicicleta, consola de videojuegos, etc... algo que el niño quiera, no algo que necesite.
Y puede ganárselo, juntando la mitad del dinero que cuesta, o una parte significativa, incluso los padres más estrictos, le harán juntar todo y está bien. Depende de como quieras criar a tus hijos.
Te invito a leer:

Cuando se trata de enseñarle a los niños el valor del esfuerzo, los padres suelen decir "le enseñaré cuánto me costó a mí a su edad estudiar quitándole todo tipo de privilegios"
Esto no funciona así.
Lo que te haya costado a ti, la vida hace bastantes años, no es lo mismo que le costará al niño, la necesidad de adaptar tu estilo de crianza se ve muy necesaria.
En lugar de potenciar el valor del esfuerzo con lo que tu quieres, pregúntale al niño qué le gusta, así fomentas su individualidad, le enseñas a prepararse realmente para el futuro y le comienzas a enseñar algo que un día probablemente le de comida y sustento.
Si no sabes lo que es estar triste, no tendrás idea de qué es ser feliz.
Algo que suena tan simple de entender para ti, no será igual en los niños.
Procura que tenga ciertas carencias en su vida, un caos controlado.
Hazle ver de pronto que estás corto de dinero, enséñale que hay días para celebrar y otros para comer humilde en casa.
Mientras más tu hijo pueda presenciar ambos mundos, más contexto tendrá y mejor sabrá entender el valor de la familia.

Si tus hijos no se comunican contigo, necesitas cambiar algo ya.
La comunicación es fundamental, pero para darla de forma correcta debes evitar ser el malo de la película
Siempre que puedas, apóyalo, pero hazle ver que el mundo no necesariamente estará a sus pies, que todo lo que sube, tiene que bajar y que siempre se debe ser humilde.
Todo esto no podrás decírselo si no habla contigo, crea actividades para hacer con tu hijo, dedícale tiempo y pronto, comenzarás a ver que su conversación vuelve a ser como antes.
Encargarle objetos, tareas, animales etc... ayuda a formar su sentido de la responsabilidad.
Y por ende, el valor del esfuerzo.
Si le harás tener un animal de compañía, recuerda que los animales también tienen sentimientos. Nunca dejes sin comer a una mascota, solo para enseñarle una lección a tus hijos, puede que aprendan otro tipo de lección que no quieres para tus hijos.
Ni el uno, ni el otro.
La disciplina es necesaria en la vida de un niño, necesita saber que existen límites en su comportamiento.
Te invito a leer sobre la Educación Socioemocional, sé que te interesará.

Sin embargo, mucha disciplina podría cortar toda creatividad de tu hijo, volverlo más cerrado, con menos ganas de conocer gente y sobre todo, más asocial.
El otro lado de la moneda tampoco es de lo mejor, la sobreprotección está ligada a el mal comportamiento de los niños cuando son adultos.
Si quieres crear un adulto independiente, simplemente no puedes formar a alguien sobre protegiéndolo.
Necesita ver como es el mundo, lo que le espera y lo que le pasará si no se sabe comportar, ser humilde y sobre todo, saber valorar lo que tiene.
Por último, el deporte es donde más se nota el valor del esfuerzo, aunque no sea estrictamente así, imagina lo siguiente:
1 hora de ejercicio diaria por 1 año, darán los mismos resultados que 20 minutos al día por 3 años.
El esfuerzo nunca fue tan importante, así que una buena métrica para seguirlo, es inculcarle hacer ejercicio, deporte y convivir con otros niños desde pequeño.
Sin mencionar los beneficios en la salud, a nivel social sólo le beneficiará.
Ahora tienes un panorama mucho más amplio de cómo enseñar a tu hijo el valor del esfuerzo.
Si tienes alguna duda, déjame un comentario y te responderé lo antes posible.
¡Un abrazo!