El miedo al atragantamiento y la comodidad que proporcionan los purés y papillas hacen que muchos padres acaben retrasando la introducción de alimentos sólidos a su bebé.
Hoy desde BABYCOCINA aclaramos algunos puntos importantes y desvelamos cómo empezar a dar comida sin triturar a un bebé.
De acuerdo a los diferentes métodos de inicio de la alimentación complementaria, la introducción de alimentos sólidos sin triturar puede hacerse tan pronto como a los 6 meses de edad, siempre que se ofrezcan siguiendo una serie de pautas básicas de seguridad.
El método baby led weaning consiste —de hecho— en la presentación de alimentos enteros de modo que el bebé los pueda autogestionar por sí mismo. Este método es apto para lactantes de 6 meses en adelante siempre que se cumplan los siguientes requisitos:
Dicho esto, no todos los padres se sienten seguros a la hora de dejar que su bebé —tan pequeño— gestione alimentos enteros, sin triturar, por lo que en estos casos es buena idea buscar un punto de equilibrio en el que todos se encuentren cómodos.

Ofrecer únicamente comida líquida con cuchara puede acarrear una serie de consecuencias, tales como:
Estos problemas se resuelven en gran medida incorporando alimentos seguros enteros o semitriturados, de textura grumosa, antes de que el bebé cumpla los 9 meses de edad.

Puedes ofrecer el alimento entero siempre que sea seguro (ver cortes BLW) o ligeramente chafado con un tenedor. Veamos algunos ejemplos:
Puedes obtener más ideas visitando estas recetas para empezar a masticar.
Si no te atreves a dar el alimento entero, simplemente aplástalo con un tenedor. Tu bebé agarrará con sus manitas el alimento y se lo llevará a la boca; es normal que al principio se acabe cayendo la mitad de la comida por el camino. No desesperes, es algo totalmente normal. Poco a poco ira desarrollando nuevas habilidades que le permitan tener más puntería.
Entorno a los 8 o 9 meses, tu bebé comenzará a manejarse bien con el movimiento de pinza; esto le permitirá coger trozos pequeños de alimento con sus dedos índice y pulgar.
Si haces la transición de líquido a sólido a su debido tiempo, el porcentaje de éxito es alto. No obstante, estos ejemplos te servirán para llevarla a la práctica:
Como ves, la idea es que el bebé se adapte a la comida sólida. Este tipo de texturas —tan diferentes a la de la leche— no siempre son bien aceptadas por los lactantes. Sin embargo, ofreciendo algo saludable que le resulte rico —y teniendo en cuenta que la curiosidad innata de los bebés es un punto a nuestro favor— el bebé acabará probando comida sin triturar.
Puedes ver el post en la web de BABYCOCINA.