Cuando llega el momento de poner fin a la lactancia materna y tenemos que pasar del pecho al biberón, a veces surgen dudas sobre cómo deberíamos hacerlo, si el bebé se adaptará bien a la leche de fórmula o cuándo es el mejor momento para llevar a cabo este proceso.
La lactancia materna no solo proporciona alimento a tu bebé, sino que le proporciona seguridad, calma, calorcito y beneficia su estado de relajación.
Como ya os comenté en el artículo Embarazo de riesgo, hace un mes y medio me ví obligada a destetar a la pequeña por motivos de salud que eran incompatibles con mi actual embarazo. Pero no importa cuál sea el motivo que os lleve a tomar esta decisión, incluso a veces simplemente sucede por voluntad de la madre o del lactante.
Por ello, hoy os quería contar cómo hemos afrontado este cambio sin presiones ni traumas, además de algunos consejos que os pueden ayudar.
Actualmente existen muchas marcas de leche de fórmula en el mercado. Como ya sabéis, hasta los 12 meses los bebés no pueden consumir leche de vaca, por lo que es recomendable comenzar con la leche en polvo adaptada a la edad que tenga vuestro hijo en ese momento.
Yo personalmente, empecé hace unos años a utilizar la leche de continuación Nidina de la marca Nestlé con mi hija mayor, y ahora con la pequeña he vuelto a repetir. Tenéis diferentes gamas donde podéis elegir la que mejor se adapte a la edad de vuestro peque así como a cualquier trastorno digestivo que pueda presentar. 
En esta ocasión con la pequeña de la casa, el destete lo prolongué hasta los 13 meses. Por lo que directamente comencé antes de que cumpliese el primer año a darle algunas tomas de leche de continuación Nestlé y después, probé la leche de crecimiento NAN 2 y NAN 3 Optipro que es la que actualmente utilizo pero ya no en polvo, sino en formato líquido.
He probado otras marcas y diferentes tipos de leche, con cereales, especial para cólicos, etc. Pero he notado que desde que le damos la leche NAN Optipro de Nestlé, la bebé hace mejor la digestión y también hemos reducido los gases nocturnos que aparecían de madrugada y nos tenían en vela a toda la familia. Algo a destacar y que para mí también es importante es que Nestlé no utiliza aceite de palma. Así que por experiencia, es la marca que os puedo recomendar y que mejor nos ha funcionado nosotros.
Y recordad, lo más importante es tener paciencia durante el destete y no forzar la situación. Para que tanto la mamá como el bebé podáis disfrutar de esta nueva etapa.
Si os ha gustado el articulo, tenéis alguna duda u os apetece compartir vuestra opinión, os animo a que dejéis un comentario al final del post.