
Para empezar, creo que no sólo los adolescentes dan malas contestaciones. Conozco a muchos adultos que no saben ser demasiado asertivos para expresar su disgusto….Así que no quiero que el título nos lleva a etiquetar a los adolescente cómo “personas que dan malas contestaciones”.
En el vídeo reflexiono sobre este tema. Aún no tengo la experiencia de vivir con adolescentes por lo que no puedo decir que he verificado en mi piel todo esto, pero quizás eso me ayude a ver desde fuera y sin tanta implicación emocional esta etapa de la vida (que en particular me parece maravillosa y no me da ningún tipo de miedo el día en que mis niños entren en ella).
Cómo siempre digo, primero necesitamos comprender qué están sintiendo ellos en su interior, tener empatía con la otra persona, y por otro lado también tenemos que comprender qué miedos se están removiendo dentro de nosotros ante las distintas situaciones que se nos planteen con nuestros hijos adolescentes.