
Hace un tiempo os presenté a Zaska, que no era un monstruo, sino el nombre que se habían puesto Lula, Nito y Beth para ocultarles a los adultos los líos en los que se estaban metiendo.
Hoy, gracias a Penguin Random House sabemos que sus aventuras no acabarán en Abracadabradonde iban todas las cosas que los magos hacían desaparecer.
Esta vez viajan hasta Nueva York, donde se encontrarán con su viejo amigo, el mago Belerenchi, al que tendrán que ayudar a guardar un Gran secreto...
Se adentrarán en los antiguos túneles del metro, ahora abandonados y descubrirán un secreto guardado desde hace más de 100 años. Y del que su amigo el mago, contra todo pronóstico, es partícipe inevitable.
De verdad, es un libro muy recomendable, nosotras ya lo hemos regalado en algún cumpleaños y ha triunfado.
A los niños les gusta, es una lectura amena y entretenida. Está escrito en un lenguaje muy sencillo y con unas ilustraciones que hacen la lectura del libro muy entretenida.