
Me fascina cómo aprenden a hablar los niños, cómo va evolucionando su comprensión y su capacidad de expresarse y finalmente el perfeccionamiento de sus construcciones orales.
También me parece increíble la forma en la que esas interferencias aparecen al aplicar la lógica a la construcción del lenguaje de manera autónoma. Por ejemplo, el camión remolque se llama tow truck porque lo que hace es remolcar, to tow, y por eso, el otro día construyó con los legos un vehículo y le pregunté que qué era lo que estaba haciendo y me dijo que había hecho un throwsand truck, porque era un camión que llenaba la parte trasera de arena y luego la vaciaba.
Me parecen muy significativas estas interferencias y formas de crear el lenguaje que tienen y sobre todo contarlas en el blog, ya que alguna de las críticas que recibe el hecho de hablar a nuestros hijos en inglés es que los niños repiten como papagallos y que aprenden las cosas descontextualizadas... Y viviendo mi experiencia criando a mis hijos en inglés, esa afirmación no tiene ningún sentido. Tengo que grabar un audio y subirlo para que se pueda escuchar las conversaciones absolutamente naturales que tenemos, sobre todo con nuestro hijo mayor, y cómo juegan e interactúan entre ellos. Normal y natural.
Los niños bilingües son capaces incluso de crear lenguaje por sí mismos desde cero en sus lenguas, al igual que cualquier otro niño monolingüe con el que sus padres usan su lengua nativa. A veces mezclando lenguas y también cometiendo los errores típicos de cualquiera de las lenguas que hablan. Por ejemplo, a mis hijos les corrijo como cualquier padre y madre cuando aplican la lógica gramatical y dicen yo sabo o no sabo (en vez de yo sé o no sé) o cuando dicen Im run outing of blocks o Im tidy uping (en vez de Im running out o Im tidying up).
Pienso que una vez que confías en el proceso de criar a tus hijos en una lengua aunque no seas nativo, empiezas a disfrutar de cada una de las curiosidades que van apareciendo, que son normales y muy sencillas de corregir.