
El bebé recién nacido, que ha tenido todas sus necesidades bien cubiertas dentro del útero materno, espera que sus nuevas expectativas fuera de él también sean satisfechas.
Dice Jean Liedloff en su famoso libro "El concepto del continuum" (te hablé de este libro aquí) que para el bebé, estar en brazos de su madre es el lugar esperado, en lo más recóndito de su ser sabe que es su lugar, y lo que experimenta mientras está en brazos es aceptable para su continuum, satisface sus necesidades actuales y contribuye adecuadamente a su desarrollo.
El sentimiento para un bebé que está en contacto con el cuerpo de su madre es una sensación de bienestar, de dicha.
Pero cuando la madre lo deja y es cortado de este continuum, el bebé no puede sentir que ella volverá enseguida; el mundo se convierte para él de pronto en un lugar inhóspito; las condiciones son intolerables.
Ya te he contado alguna vez (aquí por ejemplo) que antes de tener a Sunflower yo era de las que pensaba que satisfacer los deseos de un bebé era malcriarlo, y que ir en contra suya (dejándolo llorar, tomándolo en brazos únicamente cuando yo lo deseara, mostrando indiferencia ante determinadas conductas,…) serviría para que se volviera más sumisa y sociable.
Por suerte hice todo un proceso personal, gracias a mamás conectadas y autoras como la misma Jean, para darme cuenta de lo que quería hacer, que justamente era lo que me dictaba el instinto materno.
Sunflower ha sido criada en brazos. De hecho, el Stokke que nos habían regalado los abuelos antes de que naciera (sí, ese cochecito carísimo) no lo utilicé hasta que ella tuvo más de dos años, y fue porque ella lo pidió, quería ir a pasear sentada en él de vez en cuando. Hasta entonces, la porteamos.
Es posible criar en brazos y vivir de manera confortable, teniendo las manos libres para hacer cosas. Con la información, los medios y la instrucción necesaria, llega rápido el momento en el que te sale natural, y es entonces cuando te das cuenta que nuestro instinto viene programado de serie para hacerlo así.
No me gustaría que ninguna madre que sienta deseos de portear a su bebé se quede sin hacerlo por la falta de apoyo del entorno o falta de medios, así que por eso hoy te presento la preciosa iniciativa que está poniendo en marcha María (una de las mamás que participa en Mamamorfosis) y su nuevo proyecto Tour de Coton.
Si desde mi humilde blog puedo contribuir con un granito de arena para que la crianza de nuestros niños y niñas sea más natural y conectada con sus necesidades esenciales, y por tanto se conviertan en adultos sanos y felices, lo haré sin dudarlo.
De ahí mi apoyo a esta iniciativa.
¿Qué es Tour de Coton?
Tour de Coton es porteo, lactancia, alimentación sana y crianza natural.
Asesoramiento individualizado y absolutamente objetivo, priorizando el bienestar y la seguridad de bebés y sus porteadores.
Detrás de Tour de Coton está María, mamá y emprendedora, que se ha metido en esta aventura para poder conciliar vida familiar y laboral.
Algunas curiosidades contadas por María
Tour de Coton es una iniciativa que está en proyección y necesita pequeños mecenas como tú o como yo, que puedan impulsarlo para que se convierta en una realidad.
Este mes María ha organizado un VerkamiVer imagen con el que busca apoyos para despegar la empresa. ¿Quieres contribuir con tu granito de arena y conseguir que la crianza en brazos sea más apoyada y reconocida? Puedes hacer tu aportación aquí.
¡Sorteo de un Mei tai!
Además, para impulsar y promocionar a través de las redes sociales el proyecto, María nos regala ¡un Mei tai de lino! Un mei tai es un portabebés tradicional asiático muy cómodo y ligero y confeccionado artesanalmente. Es precioso.
Si tus hijos son más mayores, también puedes participar y hacer un regalo a alguna amiga o familiar que lo pueda utilizar.
Para participar en el sorteo:
Si quieres participar y no tienes perfil de Facebook, por favor escríbeme un mail para que te tenga en cuenta. Muchas gracias y ¡suerte!
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