Qué importante es contar con una madre, ¿verdad? Pero a veces no es así y duele…
Cuando no tienes el apoyo de tu madre, duele.
Cuando tu propia madre te hace comentarios hirientes por tu bien, duele.
Cuando tu madre parece no estar nunca satisfecha hagas lo que hagas, duele.
Duele muchísimo.
Duele en el alma.
Pero la buena noticia es que ya eres adulta y además eres madre. Tú tienes el poder de decidir si quieres seguir dejando que te duela, o tomar acción para que deje de doler. Puedes elegir maternarte a ti misma para reparar daños, tener lo que no tuviste y eliminar lo que te sobró.
En el siguiente vídeo te hablo de la relación con nuestra madre, qué hacer para que deje de doler y reparar todos los daños que esta herida nos ha causado en nuestra vida para liberarnos y sentir con el corazón abierto .
