
Una de las consecuencias de la maternidad/paternidad de las que más nos quejamos los padres es la falta de tiempo que tenemos para hacer cosas que realmente nos gustan o que quisiéramos hacer.
Ser madre o padre hoy en día consiste en cuadrar horarios, llevar a los niños a las extraescolares, preparar baños y cenas y ver muchos dibujos animados pero… ¿habéis pensado cuanto tiempo dedicamos a hacer actividades que hacíamos antes de tener a nuestros hijos? Hemos hecho la prueba con nosotras mismas y además hemos preguntado a varios padres y madres y esto es lo que nos han contestado:
MC:
Mi día a día comienza a las 7 de la mañana cuando me levanto para hacer el desayuno a los niños. Después les llevo al cole y a la guarde respectivamente. Ya empiezo el día acelerada puesto que tengo que desplazarme en coche para llevarles y buscar aparcamiento en la zona (lo cual es cada día más difícil). Después del trabajo voy a recogerles y algunos días en semana les tengo que llevar a las actividades extraescolares. Mi marido cambia de horario constantemente, por lo que muchas tardes cuando llego a casa tengo que preparar baños, cenas y las cosas del día siguiente. Cuando son las 9 de la noche estoy tan agotada que solo me apetece irme a dormir y no me quedo ni a ver la televisión ni a leer. Los fines de semana tengo algo más de tiempo libre, pero casi siempre compartido con los niños.
Al final hago la compra por Internet, compro regalos en red y ya no salgo de tiendas ni casi tengo tiempo de quedar con los amigos.
ARACELI:
Mi día comienza a las 7 de la mañana. Si está mi marido, solo me ocupo de preparar la ropa del peque y el desayuno, él se encarga de llevarlo al colegio en coche. Pero si no está (algo habitual por su trabajo en algunos meses), tengo que llevarlo al colegio caminando. Son unos 15 minutos pero claro con un niño de 5 años, recién cumplidos, ya podéis imaginar que hay que salir con más tiempo… y además es cuesta arriba. Lo dejo en los primeros del cole. Hasta las 7 no llego a casa. Juego con él un rato, y empezamos con el baño y la cena. Si está el padre es más llevadero… Aún así, a las 9,30 que se acuesta, empiezo con las lavadoras, recoger ropa, preparar la del día siguiente… y por fin sentarme un rato a leer, ver la tv, mandarme whatsapp con los amigos y descansar. Los fines de semana, afortunadamente, los tenemos libres, e intento aprovechar para pasar tiempo con él, hacer la compra, ver a la familia, y menos de lo que me gustaría, a mis amigos…
Las prisas y el estrés diario hacen que cada vez los progenitores tengamos menos tiempo para dedicar a nuestro ocio y actividades favoritas.
Mi jornada laboral termina a las 16:00h, entonces empieza mi contrareloj particular.
Cuando llego a casa reparto mi tiempo entre: recoger a mi hijo del cole, merienda, lavadora, recoger trastos, preparar cenas y ayudar con los deberes, esto ultimo me lleva mas tiempo del que yo quisiera, ya que mi hijo aun necesita mi presencia mientras los hace, como apoyo moral….
Asi que no hay tiempo para casi nada: leer un libro o un blog (mi ultimo descubrimiento), o ver una peli sin quedarme dormida a los cinco minutos es misión imposible ya que a las 10 de la noche ya solo tengo ojos para mi cama.
Los fines de semana intentamos relajarnos un poquito mas, y hacer alguna actividad todos juntos a ser posible al aire libre….