
Un disfraz reciclado es lo mejor que podemos hacer cuando se acerque las fechas carnavalescas. Casi ni nos hemos enterado pero ya está aquí. Aunque parece que fue ayer cuando nos atiborramos de turrón y polvorones y dábamos la bienvenida al nuevo año...
Pero lo cierto es que febrero y su fecha por excelencia, el Carnaval, llegan para brindarnos unos días mágicos llenos de alegría y diversión.
Si te ‘ha pillado el toro’ y necesitas ideas originales, rápidas y sencillas para disfrazar a tus hijos, sigue los consejos de este reportaje.
Lo primero que vas a necesitar uno o dos paquetes de algodón blanco, lo más gordo y espeso posible. En un maillot negro para hacer ballet. Ya sabes, esa prenda negra ceñida al cuerpo y que tiene forma de body. Es fácil adquirirlo en mercerías o en grandes almacenes y si no, puedes pedirlo prestado. Después le iremos cosiendo los trozos de algodón blanco por todo el cuerpo hasta llegar a la cabeza, donde necesitaremos un gorro de color blanco y si queremos, confeccionaremos unas orejas de color negro para pegárselas a ambos lados de la cabeza. Un punto negro grueso en la nariz será el culmen del disfraz de oveja para tu hijo.

En la cabeza, le pondremos una malla negra y, o bien unas gafas de buceador, o le pintamos alrededor de los ojos, la forma de las mismas. Para los pies conseguimos un poco de cartulina negra y confeccionamos unas aletas bien grandes para que destaquen y éstas sean las protagonistas del divertido disfraz de tu hijo. Se las pegamos a los zapatos o botas (preferiblemente de lluvia y de color negro).
Para confeccionar las bombonas de oxígeno, cogeremos dos botellas de agua mineral vacías y las forraremos con un papel del estilo y material que queramos, pero que sea difícil de rasgar. Es importante que sea de color negro o azul marino, para acompañar al resto de la indumentaria y que no desentonen.

En cada parte de la caja iremos pintando los diferentes puntos que constituyen todas las caras de un dado convencional, dejando la parte superior e inferior sin dibujar, pues serán recortadas para que el niño pueda introducirse en el disfraz.
Hacemos dos cortes en forma circular lo suficientemente grandes para que podamos ‘vestir’ al niño con el dado, sencillamente colocándoselo de arriba hacia abajo. Unas mallas negras serán el complemento perfecto a la caja en forma de dado para no desentonar demasiado.
Una bolsa de basura de color blanco también podrá ser utilizada para los tentáculos, además su rugosidad y material dará más juego al traje de medusa. La cara será maquillada con tonos blancos y beige.Ya tienes a tu pequeña medusa a punto de ir a su fiesta de disfraces!
Por trivial que te parezca el asunto, muéstrate segura, divertida y motivadora con ellos y anímales si no se sienten del todo seguros con sus disfraces. Los niños suelen tener cambios repentinos de humor, sobre todo si se enfrentan a una situación novedosa, por muy atractiva que les parezca. ¡Seguro que este va a ser el primer y mejor Carnaval de sus vidas!