Audición del recién nacido: desarrollo y cribado auditivo
Tu bebé escucha desde el segundo trimestre de embarazo.
El oído del recién nacido: desarrollo y cuidados desde el nacimiento

El oído de tu bebé es más desarrollado de lo que imaginas. Aunque no lo oigas desde fuera del vientre, el recién nacido ha estado escuchando tu voz y la de su padre desde el segundo trimestre de gestación. De hecho, el oído es el primer sentido que desarrolla el feto, mucho antes que la vista o el tacto.
¿Qué ocurre con la audición después del nacimiento?
Después de nacer, es normal que el funcionamiento del oído de tu bebé se vea ligeramente alterado. Esto sucede porque hay líquido amniótico retenido en el oído medio, una situación completamente normal que desaparece en pocos días sin necesidad de intervención.
Durante este período, tu hijo puede parecer que no oye bien, pero no te preocupes: es solo una cuestión de tiempo mientras se reabsorbe el fluido.
Pruebas de audición: el cribado auditivo neonatal
A la mayoría de recién nacidos se les realiza un cribado auditivo en la maternidad para descartar o diagnosticar cualquier problema de oído. Esta prueba es indolora y no invasiva.
Si esta evaluación no se hace al nacer, puede realizarse sin problemas durante el primer mes de vida del bebé. Los problemas auditivos pueden tener un origen genético o ser consecuencia de infecciones y traumatismos, por eso es importante monitorizar la audición durante el crecimiento.
Cómo escucha tu bebé: preferencias auditivas
Tu recién nacido prefiere los sonidos agudos, especialmente tu voz de madre. Esta preferencia viene de su experiencia prenatal, cuando ya te escuchaba desde dentro.
Además, tu bebé asocia rápidamente las voces de sus padres con afecto, alimento y protección. Por eso siempre le llama más la atención oír a sus progenitores que cualquier otro sonido del entorno.
La correcta conexión entre visión y audición permite que gire la cabeza hacia el lugar de donde procede el ruido e incluso intente imitar ciertos gestos, como abrir la boca cuando hablas.
Sensibilidad auditiva: el umbral de audición del bebé
El umbral de audición de un recién nacido es más alto que el de un adulto, con una diferencia entre 40 y 50 decibelios. Esto significa que tu bebé no percibe los sonidos de baja intensidad que se producen a su alrededor.
Por el contrario, se sobresalta ante ruidos intensos porque estos sí alcanzan su umbral de audición. Es importante tener en cuenta esta sensibilidad cuando creas un ambiente seguro para tu pequeño.
La música y las nanas: tranquilidad a través del sonido
La música causa una respuesta emocional en tu bebé, tranquilizándolo ante este estímulo positivo. Por eso es muy aconsejable cantarle nanas durante el embarazo.
- Cuando nace, reconoce esas canciones que escuchó en el vientre
- Las nanas le ayudan a calmarse y crear vínculos emocionales
- La música favorece su desarrollo cognitivo y emocional
Cuidados básicos del oído de tu bebé
Mantener la salud auditiva de tu hijo es fundamental para su desarrollo del lenguaje y la comunicación:
- Evita introducir objetos en el oído del bebé
- No uses bastoncillos de algodón dentro del canal auditivo
- Seca suavemente la oreja después del baño con una gasa suave
- Evita exponer a tu bebé a ruidos muy intensos o prolongados
- Realiza el cribado auditivo recomendado por el pediatra
- Estimula su audición con voces, música y sonidos suaves
La audición de tu recién nacido es una puerta abierta a la comunicación, el aprendizaje y el vínculo emocional con tu familia. Protegerla desde el inicio garantiza un desarrollo óptimo en los primeros años de vida.