El parto de Lucía en el Hospital de El Escorial

Me ha costado encontrar el momento para sentarme a escribir sobre un momento tan especial como fue el parto de Lucía. Sería mi tercer embarazo y tercer parto y, sin embargo, esperaba impaciente ese momento. Yo, con mi particular visión sobre mis partos, tenía claro que se adelantaría igual que sus hermanos, que sería rápido y que tendría que estar ágil si no quería que sus hermanos presenciaran ese momento en el ascensor de mi casa. Luego, como suele pasar en estos casos, nada ocurre como tenemos imaginado y la realidad supera con crecer a la ficción. Llevaba desde antes de llegar a la semana 37 con contracciones de Braxton por las noches. Era agotador porque llegaba la noche, dormía un par de hora y comenzaba con contracciones que, si bien no eran dolorosas, eran molestas, seguidas y me hacían estar alerta ante un reloj que no tenía piedad de mí y que, sin ninguna duda, volvía a sonar para poner en movimiento al personal en la rutina diaria. Y fueron pasando los días y llegué a la semana 39 (para mí, que nunca había pasado de aquí, era el momento en el que Lucía debía mostrarse), pero ella tenía […]