¡Buenas tardes! Una vez más el té volvemos a tomárnoslo por la tarde… Ya lo sé, debería dejar programada esta entrada pero con esto de apurar hasta el último momento para contaros toda la semana, a veces me pasa esto. Pero bueno, aquí va mi resumen semanal.
Si me habéis ido siguiendo en el blog, el lunes escribí un post sobre la seguridad en el coche. Mis hijos, desde hace unos días, ya viajan a contra marcha y el resultado está siendo muy muy positivo. Pensábamos que igual Álvaro no llevaría bien el tema de ir de espaldas a nosotros, pero está encantado porque puede ver lo de delante (gracias al espejo) y lo de atrás (por la posición). Total, que nos tiene controladísimos y está muy contento con su nueva silla. Diego ahora viaja mucho más seguro que en la maxi-cosi porque la postura no es nada forzada y se queda frito en cuanto arrancamos el coche. ¡Así que no os lo penséis! Los niños, mejor de espaldas a la marcha.
El miércoles salió publicado un post sobre una ciudad romana llamada Segóbriga. ¿La conocéis? Está en la provincia de Cuenca, a tan solo 4 km de Saelices (km 100 de la A-3) y es un lugar que visitamos cada año y nos sorprendemos con los nuevos hallazgos que allí se producen. Si no conoces este Parque Arqueológico, te invito a visitarlo y alucinarás con su "historia viva".
Si me habéis visto en las redes sociales, he estado bastante activa con un tema que me preocupa y me pone en "estado de alerta": la conciliación, la maternidad, el trabajo… Es que no sé en qué seguimos pensando. A ver, la conciliación no es un problema de las madres o de las personas que tienen hijos. La conciliación es un problema que nos afecta a todos porque todos necesitamos tener un equilibrio entre nuestra vida laboral y la personal (familiar, de amistades, de hacer deporte, ocio y tiempo libre). 
El Club de las Malas Madres puso de manifiesto en su informe #Concilia13F una realidad muy preocupante. Las mujeres sufrimos despidos al anunciar embarazos (esto es muy familiar para mí), nos quitan responsabilidades en nuestras tareas laborales, tenemos que asumir una bajada de salario al pedir la reducción de jornada (que, en lugar de disminuir la carga de trabajo, se hace la misma pero en menos tiempo y menos salario)… 
Y así un montón de acciones en las que las madres, la maternidad y la infancia se están viendo afectadas de forma muy seria. Y sí, lo sé, hay empresas en las que no se hace nada de esto. Pero hay muchas otras en las que sí se hace y no deberíamos permitirlo, ¿sabéis por qué? Porque sin madres no hay niños y, sin niños no hay futuro. ¿Quién pagará tu pensión si no hay niños? ¿Quién mantendrá esta rueda si no hay nadie que la haga girar? ¡La locura no es tener 3 o 5 niños, es que la sociedad no te facilite las cosas!





