
El embarazo es el período de tiempo comprendido entre la implantación del cigoto (de 12 a 16 días después de la fecundación) y el parto. Definiendo entonces a la gestación como los procesos fisiológicos que abarcan el desarrollo y el crecimiento del feto dentro del útero de la madre.
Normalmente, las mujeres se preocupan mucho cuando sospechan que están frente a un embrazo sólo con ciertas manifestaciones o cambios que comienzan a presentar; e incluso, muchas veces compran pruebas que se pueden realizar en casa para saber si están embarazadas o no; para el médico es distinto, ya que se vale de distintos métodos diagnósticos para saber si hay un embarazo establecido; es por esto que hay distintos enfoques en cuanto al diagnóstico de un embarazo, tomándose en cuenta los síntomas presuntivos de un embarazo, los signos y síntomas probables de un embarazo, y los métodos de certeza que demuestran la presencia de un feto.
Diagnóstico Presuntivo de embarazo:
Estos síntomas presuntivos, corresponden a manifestaciones que se comienzan a presentar a partir del segundo o tercer mes de embarazo; y que hacen presumir a la madre que está embarazada; se incluyen:

Diagnóstico Probable de embarazo:
Estos aportan un alto nivel de probabilidad de embarazo, ya que representan signos y síntomas que son fundamentales de un embarazo; estos son:
Amenorrea: La causa más frecuente de amenorrea es el embarazo, por lo que se considera que toda mujer en edad fértil con vida sexual activa y que presenta amenorrea está embarazada hasta que se demuestre lo contrario, pero es sólo un signo probable de embarazo porque también se puede presentar en síndrome de ovario poliquístico, estrés, problemas emocionales, tumores de ovarios, desnutrición y anorexia nerviosa. Por el contrario, la presencia de sangrado a través de genitales no descarta un embarazo, ya que el mismo es muy frecuente durante la gestación.
Cambios vaginales y uterinos: Estos corresponden a ciertos signos que se presentan tanto en la vagina como en el útero de mujeres embarazadas:
1.- Vagina:
2.- Útero: El cual sufre un agrandamiento por la estimulación de las hormonas propias del embarazo, aumentando sus dimensiones, su peso y su capacidad; sufriendo modificaciones en su situación según el tiempo de embarazo: Pelviano a los dos meses de embarazo; luego es abdominopelviano; arriba de la sínfisis de pubis a los tres meses de embarazo; umbilical a los cuatro meses y abdominotorácico a partir del sexto mes de embarazo.
3.- Cuello Uterino: El cual cambia de consistencia y color.
Pruebas de Laboratorio: La cual consiste en la detección de la gonadotropina coriónica humana, ya sea en sangre o en orina; mediante estudios que pueden ser cualitativos (positivo o negativo) o cuantitativos (cantidad de hormona presente). La gonadotropina coriónica humana tiene un papel sumamente importante en el embarazo, se comienza a producir seis días luego de la fecundación y mantiene el cuerpo lúteo que a su vez produce progesterona; esta hormona posee dos subunidades en su estructura, una alfa (que tiene similitudes con otras hormonas) y una beta (siendo esta la medida cuando se solicita una prueba de embarazo, ya que su estructura es distinta a otras hormonas, por lo que es más específica).
Esta prueba puede solicitarse siete u ocho días después de la fecundación y es mejor solicitar una determinación cuantitativa de subunidad beta de la hCG ya que aparte de ser específica, nos permite saber la cantidad de hormona presente que nos ayudaría a diferenciar un embarazo normal de uno molar por ejemplo. Su pico máximo se da en las semanas 8-12 con valores que van desde 50.000-150.000 mUI/cc.
Representa un método diagnóstico de sospecha, porque a pesar de tener una elevada sensibilidad, la especificidad no lo es tanto porque un aumento de la gonadotropina coriónica se puede observar en otras situaciones.
Diagnóstico de Certeza de embarazo:
También conocidos como diagnósticos positivos para un embarazo, incluyen métodos mediante los cuales se demuestra la presencia del producto de la concepción:
Ecografía: O ultrasonido, es el estudio más económico y accesible para certificar la presencia de un feto, es inocuo y puede detectar la presencia de un saco gestacional en la semana número 6, pero es recomendable que se certifique el embarazo luego de la semana 8 de gestación.
Presencia de latido cardíaco fetal: Lo normal es que se encuentre entre 120 y 160 latidos por minuto, debe ser regular y se puede detectar mediante:
Percepción de movimientos fetales:
Otros métodos: Que han quedado prácticamente en desuso por los efectos adversos que ocasionan, en vista de que son métodos invasivos, se incluyen la embrioscopia y la fetoscopia.
Como ya se mencionó anteriormente, existen muchos medios para diagnosticar un embarazo, algunos que orientan a la madre y otros a los médicos, lo mas aconsejable cuando sospeches de un embarazo es que acudas a un médico, que establecerá un diagnóstico definitivo y hará descarte de otras situaciones que pudieran asemejar un embarazo, como:
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