La semana pasada el colegio de Isabela comenzó una campaña que me encantó acerca de la Bondad. Las profes nos mandaban a la semana 5 post-its y teníamos que llenarlos cada día con un gesto amable o bondadoso que Isabela o alguien de la familia haya hecho. La idea es que todos los niños hacen esto y los post-its los pegan en una pared revelando un montón de actos amables de todos los estudiantes.
Enseguida me pareció hermoso, además porque considero que el ser amables o bondadosos es una de las virtudes más importantes que les podemos enseñar a nuestros hijos. Tanto así que cuando alguien alguna vez le preguntó a Isabela “¿Qué hay que hacer siempre?”, intentando que ella conteste que hay que pedir “por favor”. Ella le contestó “Hay que ser siempre amables”. Yo la mamá más orgullosa de ese momento, porque en verdad intento preguntarle todos los días además de cómo le fue en su día, si ella fue amable con todos.
Considero que es tan importante ser amables, que la diferencia entre un mal día y un bien día está en nosotros. No es lo mismo salir con una buena actitud y pedir y tratar a todos con amabilidad, los resultados son siempre más favorables. Por esta razón quiero inculcar en mis hijos una actitud positiva y amable. También debo yo aplicarlo porque sinceramente uno no siempre sale con la mejor actitud y es amable, pero intento.
Les comparto algunas formas en las que podemos incentivar a nuestros hijos a ser amables y bondadosos.
Hay muchas formas de incentivar a nuestros hijos a ser amables y bondadosos. Considero que esta es una de las labores más importantes de la crianza. Debemos dejar al mundo niños que son considerados, que son amables al hablar con todos y que son compasivos con todas las personas a su alrededor.