
Los estilos educativos son patrones que los padres aplican para el aprendizaje y educación del niño, esto va a derivar en consecuencias evolutivas y en su ajuste socioemocional.
A continuación se muestran los estilos educativos existentes:
Estilo Autoritario
Los padres no suelen expresar su afecto a los hijos, no le dan importancia a los intereses que los hijos puedan tener y a las necesidades del momento.
Se encuentran bajo un ambiente donde las normas están impuestas muchas veces sin explicación (no vamos al parque porque lo digo yo), se ejercen castigos severos y sin razonamiento.
Consecuencias:
Estilo Democrático
Este estilo se caracteriza por el afecto que muestran los padres hacia los hijos, de una manera constante, la relación es cálida, existe comunicación para expresar deseos y desacuerdos sin miedo, pero al mismo tiempo se establecen limites y normas firmes, con sus derivadas consecuencias tras la conducta.
Sería un padre flexible que favorece la autonomía de su hijo.
Consecuencias:
Estilo Permisivo
El menor es el que maneja al adulto.
Los padres anteponen los intereses y deseos del niño, pese a que no sea lo más adecuado en ese momento (regalar un balón que el niño desea aunque se haya comportado mal).
No se establecen normas, no se exige al menor el cumplimiento de determinadas responsabilidades y obligaciones (estudiar).
Se sobreprotege al niño.
Consecuencias:
Estilo Negligente
La implicación de los padres en las tareas de crianza, educación, y relación es escasa o nula, existe una frialdad y aislamiento.
No existen normas, afecto ni comunicación. En algunos casos no son atendidas las necesidades básicas de alimentación, higiene, cuidados.
Consecuencias:
PRÁCTICA:
¿Sabrías situarte en el estilo educativo que ejerces? ¿Conocías las consecuencias?