
En casa los domingos son el día para compartir en familia, y también el día en que mi marido y yo tenemos tiempo libre para ponernos con nuestra niña a hacer alguna cosa divertida e interesante. Últimamente estamos haciendo experimentos caseros porque Luna está en la edad perfecta en que la curiosidad y el asombro van de la mano.
Después de leer el libro Il fantastico viaggio del Signor Acqua (creo que no ha sido publicado en español) nos hemos puesto a experimentar la actividad que sugiere en la última página: una flor de papel que "florece" al ser colocada en el agua. Veamos entonces cómo se hace...
Lo primero que haremos es dibujar una flor grande sobre una hoja de papel. Es importante que sea una flor tipo margarita, con los pétalos bien divididos entre sí. Luego la coloreamos como más nos guste.
Luego recortamos y doblamos los pétalos hacia arriba, justo donde se unen con el centro de la flor.
Cogemos un plato hondo y ponemos 1 o 2 cucharadas de agua, luego ponemos la flor en el plato y...
¡Florecerá! Esta es la flor de Luna, y aquí abajo veréis la mía. Como veis no importa demasiado la forma, lo importante es que los pétalos estén bien divididos unos de otros.