No es una tarea fácil.
Educar a nuestros hijos es un desafío.
Pero, un desafío maravilloso que no cambiaríamos por nada de este mundo, ¿verdad?
Aun y así, la mayoría de nosotros hemos sido programados para dar órdenes e instrucciones…
Para responder con gritos…
Para reaccionar de manera punitiva…
La mayoría de nosotros hemos sido educados en “negativo”.
Por eso, nuestras reacciones ante ciertas acciones de nuestros hijos, son “negativas”.
Y las consecuencias de este círculo de negatividad al que estamos todos acostumbrados, bueno… ya las conoces:
Un nivel de autoestima bajo…
Poca confianza en uno mismo…
Poca confianza en el entorno…
Resentimiento…
Pero, hay otra manera de actuar.
Otra manera de comunicarnos con nuestros hijos.
Y es tan “fácil” como darle la vuelta a la moneda para pasar de la educación negativa a la educación positiva.
Para pasar de la comunicación no respetuosa a la comunicación respetuosa.
¿Por qué es importante educar en positivo?
Los niños y niñas pasan por una etapa de aprendizaje y desarrollo en la que van forjando su identidad y probando los comportamientos que aprenden de los adultos a su alrededor.
Si los adultos se adhieren a los principios de la comunicación y la disciplina negativa, los niños aprenderán este tipo de comportamiento.
Si por el contrario, los niños observan la educación en positivo de primera mano, actuarán siguiendo los mismos principios y ejemplos.
Educar en negativo también tiende a provocar la pérdida de confianza del niño hacia los padres o educadores.
Su autoestima se ve desvalorizada.
Su espontaneidad dañada.
Se genera estrés y agresividad.
En ocasiones, el niño/a opta por distanciarse de los adultos en su vida.
En otras, el niño/a pasa a ser dependiente de la persona que lo castiga dado que prefieren no tomar decisiones que les puedan conllevar un nuevo castigo.
Basada en el trabajo de las expertas en comunicación entre adultos y niños, Adele Faber y Elaine Mazlish, la disciplina positiva propone educar con respeto mutuo, cooperación y empatía.
La comunicación positiva nos aleja de los principios tradicionales basados en el autoritarismo y el castigo, y nos ayuda a inculcarles a nuestros hijos habilidades sociales tan importantes como el respeto hacia los demás, la responsabilidad, la ayuda mutua…etc.
También desarrolla otras habilidades muy positivas como la solución de problemas e incita a los niños a descubrir sus capacidades y autonomía personal.
Educar en positivo, aleja al niño/a de las consecuencias negativas de la disciplina punitiva como el resentimiento, la reducción de la autoestima, la venganza, la rebelión…etc.
¿Qué debemos hacer para educar en positivo?
¡Tenemos que empezar hablando en positivo!
Y para ello, tenemos que entrenarnos.
Sí, ¡tú y yo!
¡No creas, que no siempre es fácil!
La tendencia a responder en negativo está tan arraigada en nosotros que para darle la vuelta tenemos que hacer un esfuerzo consciente que nos ayude a cancelar la respuesta negativa.
Un esfuerzo que nos ayude a traducir nuestros pensamientos positivos en respuestas positivas.
En frases positivas.
En actitudes positivas.
¿Los resultados?
Una comunicación mucho más respetuosa.
Mucho más empática.
Un niño mucho más motivado.
Con una autoestima mucho más sana.
Con mucha más confianza en sí mismo/a…
¿Te gustaría poder comunicarte con los niños en tu vida de una manera mucho más respetuosa?
¡Estupendo!
¡Necesitamos que nuestras generaciones futuras sean mucho más positivas!
A continuación, tienes toda una serie de frases para educar en positivo que he ido recogiendo con el tiempo.
Te invito a que prestes atención al proceso.
Verás como el adulto ofrece una descripción positiva de la situación, pausa y espera que el niño/a emita un juicio también positivo sobre sí mismo/a.
Estoy segura de que estos ejemplos te resultarán muy útiles a la hora de mejorar conductas, respuestas y lenguaje en tus hijos y/o alumnos.
Frases positivas para mejorar la autoestima del niño o niña
¡Porque soy un artista!
PAUSA
¡Se me da muy bien actuar!
(Por cierto, si este es uno de los aspectos de la educación de los niño/as en tu vida que más te preocupa, te invito a que leas uno de mis artículos anteriores: Cómo puedes mejorar la autoestima de tus hijos).
Frases positivas para mejorar la confianza del niño niña
PAUSA
“¡Es que se me da muy bien la lectura!“.
PAUSA
¡Ya puedo vestirme sola como una persona mayor!
Frases positivas para mejorar la empatía del niño niña
PAUSA
He hecho algo bueno para otra niña y yo también me he sentido mejor.
PAUSA
Me gusta hacerse sentirse mejor a las personas que se sienten mal
Nathaniel Branden comenta en su libro The Psychology of Self Esteem (La Psicología de la Autoestima) que “ No hay un juicio de valor más importante para el hombre, ningún factor más decisivo en su desarrollo psicológico y en su motivación, que el juicio que hace de sí mismo… La naturaleza de su autoevaluación ejerce profundos efectos sobre los procesos de pensamiento de un hombre, sobre sus emociones, deseos, valores y metas. Es la clave individual más significativa para su conducta”.
Las frases que he compartido hoy en este artículo tienen como objetivo fortalecer la capacidad del niño/a en tu vida para autoevaluarse.
Al comunicarnos con este tipo de frases, lo que hacemos hacer un comentario descriptivo positivo sobre una situación, pausar y esperar que el niño/a se autoevalúe.
En muchos casos, es cuestión de reprogramar nuestro cerebro para comunicarnos con frases positivas que le inciten al autoelogío.
Sí, requiere algo de práctica…
Pero si consigues a darle la vuelta a la moneda tal y como yo te propongo, la diferencia va a ser muy importante.
¿Lo has intentado, pero tiendes a revertir a los patrones de conducta y lenguaje negativos arraigados en tu mente ?
Nuestra Certificación de Facilitadores puede ayudarte.
Pensada para Educadores, Psicólogos, Coachs y todas aquellas personas que trabajen con familias y niños y adolescentes, nuestra Certificación de Facilitadores está basada en el trabajo de las expertas en comunicación entre adultos y niños, Adele Faber y Elaine Mazlish.
Durante estos tres días descubrirás un nuevo paradigma para entender las relaciones y la interacción entre adultos, niños y adolescentes.
Aprenderás a gestionar las respuestas emocionales de los niños y jóvenes en tu vida, y a comunicarte de manera empática, respetuosa, afectiva y efectiva.
Ofrecemos nuestra Certificación de Facilitadores en formato presencial en Barcelona o Madrid.
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