Fundación MAPFRE en su misión de Objetivo Cero Víctimas lanza una campaña especial de concienciación para el uso de sillas de bebé mirando hacia atrás (también llamado contramarcha) desde el momento en el que abandonan el hospital. Una iniciativa que tiene su recompensa ya que podéis conseguir una de las 10 sillas portabebé Bebé Confort del grupo 0 – 0+ valorada en 140€ realizando una sencilla encuesta que encontraréis al final del post.
Hace unas semanas leí una noticia en periódico EL MUNDO que me hizo pensar que nuestra vida se puede escapar en cuestión de segundos por confiar en nuestros sistemas de seguridad al volante o por desinformación por parte de los organismos correspondientes. En este artículo se cuenta la historia de Gabriel, un niño de dos años que viajaba en el coche de sus padre con una silla que no iba a contramarcha. Tuvieron un accidente cuyas lesiones provocaron la muerte del pequeño. ¿Cómo se podría haber evitado esto? Este suceso ha vuelto a reabrir la polémica del uso de las sillas a contramarcha o no.
También uno de los errores que cometemos muchos padres (en eso me incluyo) es el de pensar que en trayectos cortos no va a pasar nada y aunque los arneses de la silla no vayan colocados correctamente no supondrá ningún peligro para el pequeño.
La seguridad de nuestros hijos cuando viajamos en coche es fundamental pero en la mayoría de ocasiones no somos conscientes del peligro que corren nuestros hijos cuando la silla del coche está colocada incorrectamente. Cada vez son más los expertos que la opción más segura para que viajen nuestros hijos es ir sentados en sillas mirando hacia atrás.
Los datos son claros: En caso de accidente en un asiento hacia delante se produce una gran fuerza sobre el cuello, hombros y cabeza en una fuerza equivalente a 300 kilos aproximadamente. Aparte de eso, si la médula se estira un mínimo 5 mm (imaginaos lo poquito que es) puede ocasionar lesiones muy graves. En este esquema el RACE nos muestra este gráfico en el que podemos ver las lesiones que se pueden generar en una posible accidente si llevamos a los niños a contramarcha o en sentido de la marcha como se está haciendo ahora en la mayoría de los trayectos en coche.
En caso de accidente en el sentido de la marcha se producen grandes tensiones en cuello, columna vertebral y órganos internos, pudiendo producirse lesiones muy graves

Si el niño va a contramarcha la fuerza producida por la desaceleración del impacto se distribuye por toda la columna, la cual descansa en todo el asiento, por lo que ni el cuello, columna u órganos internos sufren tanta fuerza.

