
Lo mejor de las actividades infantiles es cuando se juega con tus hijos en invierno. Cuando comienza el mal tiempo, a los padres se les acaba el desahogo de poder llevar a sus hijos un rato al parque y conseguir así que se relacionen con otros niños de su edad, jugando sin estar encerrados en casa, sin correr por los pasillos, sin gritar, haciendo más duras las tardes de invierno. Esta situación que año tras año se repite, puede tener solución.Los padres tienen un papel fundamental a la hora de lograr que sus hijos pasen buenos momentos en casa. Si no disponemos de tiempo suficiente para jugar con ellos, debemos intentar, al menos, preparar una zona de juego que sea segura y divertida a la vez.
Si tienes la suerte de tener una tarde libre para dedicársela a tus hijos, puedes participar en multitud de actividades que les encantarán, ya que el simple hecho de que estés jugando con él, le hará feliz. Aprovecha tus años de experiencia y organiza juegos que le sorprendan y hagan despertar su imaginación.
Si, además del objetivo anterior, queremos pasar una rato jugando con nuestros hijos, involucrándonos en la actividad, elegiremos una tarde en la que tengamos todo el tiempo disponible. A lo mejor queremos que, además de que se diviertan, aprendan cosas nuevas y puedan experimentar. Podemos perseguir distintos objetivos, pero lo importante es que, previamente, hayamos planificado cómo, dónde y durante cuánto tiempo queremos realizarla, para obtener el resultado deseado

Otra actividad muy divertida es hacer con ellos masa de sal. Primero necesitarán nuestra ayuda, dependiendo de la edad de los niños, para realizar la masa. Es muy sencillo: en un barreño de plástico ponemos medio kilo de harina, dos puñados de sal gorda y vamos añadiendo poco a poco agua hasta conseguir una masa homogénea. Una vez elaborada, los niños pueden moldear las figuras que quieran con esta plastilina casera, y una vez seca, la pueden pintar con témperas.
También podemos realizar con ellos un taller de disfraces con maquillaje y ropa nuestra, que tanto les gusta ponerse. Es importante que también nos disfracemos nosotros para acompañarles y juguemos un rato después, según de lo que se disfracen.
Otra actividad muy divertida es realizar instrumentos musicales con ellos: maracas con botellas de agua de plástico, decoradas y rellenas de legumbres, o botellas de cristal con relieve, pintadas, que podremos rascar con un palo para interpretar una canción. Como podemos observar, hay muchas actividades y juegos divertidos que podemos hacer con nuestros hijos en casa, pasándolo bien y disfrutando a su lado. No podemos olvidar que en la infancia, el mejor juguete de un niño son sus padres.