En estas fechas, el consumismo entra en nuestra rutina sin darnos cuenta. Yo no dejo de escuchar a mis hijas diciendo “¡ Me lo pido!”desde otra habitación, en su ratito de tele. Y es que todo está muy pensado para disfrutar…comprando.
Pero hay algunos trucos sencillos que nos pueden ayudar a no perder el norte y dar un sentido más amplio a esta época del año:
Uno:

Dos:

tres:

Y cuatro :


Haz juguetes caseros: ” si quieres hijos bien educados, invierte en ellos la mitad de dinero y el doble de tiempo” , ¡qué verdad!. Nosotros hemos tirado aviones haciendo campeonato o hecho un coche biplaza.
Pero esta semana ha llegado a casa un regalo muy especial: Un libro de motricidad fina y aprendizaje.
Para mí es complicado sacar tiempo para algo así, por eso he recurrido a Tere, que hace pequeños tesoros personalizados y únicos difíciles de igualar. El truco….el mimo y arte que le pone a todo lo que hace. ¡Mirad que idea !:








Se pasan la tarde “jugando” con él y además de interpretar, descubren y aprenden a hacer lazadas, sumar…¡ y compartir ¡.

¡ Felices momentos !