Contar con aparatos como el Kobold VK200, el sistema de limpieza e higiene de Vorwerk, es una ayuda para cualquier familia, máxime si es numerosa. Si además te sucede como a mi que te toca asumir todas las tareas familiares, se convierte en un auténtico salvavidas. Cada vez que me toca ejercer de #singlemum -es así como me gusta llamar a las épocas en las que papá trabaja fuera y me quedo sola a cargo de todo, casa, niños y vida en familia en general- una de las cosas que más me cuesta organizar pero que necesito hacer por pura supervivencia, es mantener la casa en orden. Como te puedes imaginar, no es fácil llevar la casa al día sola con tres niños. No por los niños en sí sino por la propia falta de tiempo. El hecho de tener que entrar y salir varias veces al día además del tiempo que paso fuera llevando a los niños al colegio, actividades, parques, más los recados o gestiones que a veces toca hacer, me limita mucho el tiempo que puedo dedicar a tener la casa recogida. Y aunque a veces es romántico pensar eso de “bueno, si hoy no limpio no pasa nada”, la realidad es bien distinta. Si hoy no limpio, mañana tengo doble faena y probablemente el mismo tiempo disponible, o incluso menos. Necesito organización. A más organización, más optimizo el tiempo, menos tiempo invierto en realizar las tareas imprescindibles y menos me agobio. Con orden y organización no pierdo tiempo en recoger, en localizar lo necesario para el día a día, lo que revierte no solo en menos esfuerzo físico sino también mental. Además no puedo olvidar que tengo un bebé de 18 meses que gatea, anda, toca, coge todo lo que pilla a su paso, y solo por él tengo que tener especial cuidado con lo que de otra manera podría ser pasable. No aspiro a tener un suelo de anuncio pero sí lo suficientemente limpio como para que no acabe con las rodillas como si viniera de la guerra. Así que contar con la ayuda de un aparato que te facilite el trabajo en la mayor medida posible es todo un alivio, sobre todo si te permite limpiar extra bien en la mitad de tiempo posible. Cuando una tiene que salir adelante con tres niños sin morir en el intento, el tiempo es oro. El año pasado tuve la oportunidad de probar el robot de limpieza Kobold VR200, que fue todo un descubrimiento y al que sigo echando de menos. En esta ocasión, durante unas semanas he podido probar el sistema de higiene y limpieza Kobold VK200. Puedo resumir perfectamente la experiencia en una frase. Lo peor del Kobold VR200 es que haya salido de mi vida tan pronto. En serio. ¿Qué es el KOBOLD VR200? Por si no lo conoces, te cuento que se trata de un sistema de higiene y limpieza completo integrado en un aspirador vertical. Eso lo convierte en práctico, manejable y la solución ideal para tener a mano tu aspirador y limpiar a fondo fácilmente. Entre sus funciones: Aspira a fondo Aspira y friega en un solo acto Limpia en seco suelos duros Limpia alfombras Aspira y limpia colchones Limpia cristales Para los rincones pequeños y de difícil acceso el cepillo orquídea para limpiar cortinas, sofás, la tapicería del coche, estanterías, huecos y recovecos. Es decir, con un solo aparato tienes la posibilidad de tener un limpiador específico y profesional para cada tipo de superficie de tu casa. El único inconveniente es que tendrás que tener cierto espacio para guardar los accesorios, las ventajas son infinitas. Pero si dispones de un lugar donde tenerlo “aparcado” y echar mano de él en cualquier momento que te haga falta. Así lo he hecho yo. Nada más desembalar el Kobold VK200 y montar el cepillo automático le asigné un lugar en el salón. Estoy en ese momento de mi vida en el que no me importa tener un cacharro a la vista si me va suponer un ahorro de tiempo y trabajo. Mi experiencia con el kobold VK200 Lo que más me gusta y la diferencia principal que he notado con respecto a otros aspiradores es el aspirado impoluto. Con con cualquier aspirador tradicional -vertical o de trineo- es fácil que se quede pelusas, restos de suciedad o polvo que se cuelan entre las cerdas del cepillo. Sin embargo con el Kobold VK200 eso no sucede porque además de cerdas la base del cepillo incluye unos faldones de goma que arrastran toda la suciedad e impide que polvo y pelusas queden volando en el aire. Yo he notado la diferencia porque con mi aspirador, una vez lo paso, cuando friego siempre arrastro restos de pelos, polvo, suciedad diminuta que quedan a la vista con el fregado. Tras pasar el Kobold VK200, el suelo está impoluto, no hay restos de suciedad al pasar la fregona, por lo que el fregado es más limpio aún. Esto revierte además en que el suelo se mantenga limpio por más tiempo. Si a eso sumo que tengo el aspirador a mano para pasarlo en cuanto hay migas, polvo o cualquier tipo de suciedad, el resultado es que en las semanas que he tenido el Kobold VK200 en casa mi suelo ha estado impecable. Y eso es algo que con un bebé gateador se agradece infinitamente. Y ya no es tener el suelo limpio por más tiempo. Es el tiempo que me ahorro en limpiar una y otra vez lo mismo. Porque con tres niños en una casa, el suelo se ensucia, y mucho. Me paso el día escoba en mano y aún así parece que nunca acaba de estar limpio. Pero además me ha permitido aspirar a fondo los sofás y la tapicería, eliminando ácaros indeseables. Lo mismo con el colchón, que el día que le pegamos la pasada me pregunté cómo podíamos dormir en él. Por no decir lo inmensamente relucientes que quedaron mis cristales después de la lluvia de arena que […]
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