Dislalia en niños: cómo tratarla y cuándo preocuparse
¿Tu hijo pronuncia mal después de los 6 años? Te explicamos qué es la dislalia.
Dislalia: qué es y cómo tratar los problemas de pronunciación en niños

La dislalia es un trastorno del lenguaje que afecta la pronunciación de los fonemas en los niños. Cuando tu hijo comienza a hablar, los errores de pronunciación son normales durante el desarrollo del lenguaje. Sin embargo, si a partir de los seis años sigue pronunciando mal, es importante saber cómo tratar la dislalia para evitar que se convierta en un problema más serio.
¿Qué es la dislalia? Definición y tipos
La dislalia es una alteración en la pronunciación de los fonemas cuya gravedad depende de la edad del niño y las causas que la originan.
Existen dos tipos principales:
- Dislalia evolutiva: Se presenta entre los tres y cuatro años como parte natural del desarrollo del lenguaje.
- Dislalia funcional: Persiste después de los seis años y requiere intervención profesional de un logopeda.
Síntomas de la dislalia que debes reconocer
Los problemas de pronunciación se manifiestan de diferentes formas:
- Sustitución: el niño cambia un sonido por otro (por ejemplo, "r" por "l").
- Omisión: elimina directamente el fonema que le resulta difícil.
- Introducción de vocales: añade una vocal cuando no puede pronunciar una consonante.
Tratamiento de la dislalia: estrategias efectivas
El tratamiento varía según el tipo de dislalia:
- En la dislalia evolutiva, habla siempre de forma adulta para que tu hijo abandone el lenguaje infantil naturalmente.
- En la dislalia funcional, acude a un experto logopeda para una intervención especializada.
- Ejercita los órganos del habla mediante juegos que fortalezcan la musculatura buco-facial.
- Realiza actividades de reeducación como ejercicios de respiración e imitación de movimientos.
- No hagas bromas sobre sus errores de pronunciación. En su lugar, repite la palabra correctamente dentro de una frase para que escuche el modelo adecuado.
Con paciencia y las intervenciones apropiadas, la mayoría de niños superan estos problemas de pronunciación sin dificultad.