El embarazo es una etapa crucial en la vida de la mujer en el que se producen muchos cambios. Los observamos a nivel físico, hormonal, cognitivo, social, etc. Una etapa que, por sus características especiales, no solo requiere de un buen seguimiento médico si no también emocional y psicológico. Tanto es así que es importante que las mujeres embarazadas o aquellas que están buscando un embarazo puedan tener un adecuado apoyo psicológico que les acompañe en este proceso. 
Sabemos que el embarazo implica cambios y modificaciones en todos los sistemas fisiológicos de la mujer. Todos ellos dirigidos a mantener el embarazo y favorecer la crianza posterior. Pero no solo eso, también se producen cambios emocionales que ponen en marcha toda una serie de recursos adaptativos para ajustarse a esta nueva situación. En definitiva, el embarazo puede provocar un verdadero torbellino emocional y corporal en el que podemos observar:
Como vemos, a lo largo de este proceso aparecen pensamientos y sentimientos complejos que, sin que lleguen a implicar ningún tipo de trastorno, no deben dejarse de lado. De ahí la importancia de tener apoyo psicológico durante el embarazo y más en aquellos procesos de reproducción asistida, donde existe mayor presión, estrés y desequilibrios emocionales.
L@s psicólog@s expertas en psicología perinatal tienen una función muy importante a lo largo de todo el proceso de convertirse en madre. Un proceso que empieza mucho antes de la concepción y que, como bien hemos explicado, puede acarrear mucho estrés, ansiedad y culpa – y más aún si cabe – en caso de que éste no se produzca o requiera de la intervención de técnicas alternativas como la inseminación artificial o fecundación in vitro.
Recibir apoyo psicológico puede ayudar a las futuras madres a:
A pesar de la imagen que se nos intenta transmitir sobre el embarazo y todo lo que ello representa, esta etapa no es siempre un camino de rosas, ni es vivido desde la alegría y el bienestar. Todo lo contrario, en muchos casos lograrlo acarrea mucho sufrimiento y dolor, preocupaciones, nerviosismo y alteraciones psicológicas y emocionales. De ahí la importancia de un adecuado apoyo psicológico durante el embarazo.