
La psicóloga, Laura Corrochano, nos propone reflexionar sobre la vuelta al cole en una nueva entrega de Escuela para padres. Pon en práctica las estrategias propuestas y cuéntanos tus resultados.
Ha comenzado el curso escolar y por ende, los padres deben hacer hueco para una tarea más: ayudar y prestar apoyo en el estudio de sus hijos en el hogar. Es habitual encontrar a padres que se convierten en maestros, para facilitar el desarrollo intelectual de sus hijos.
En muchos casos, la falta de tiempo o de conocimientos sobre la materia puede generar en el adulto diferentes emociones, estados y verbalizaciones negativas, relacionados con la culpa, ansiedad, tensión o dudas de la capacidad como padres.
No solo se asientan los conocimientos que han aprendido durante el día en el colegio, si no que están transmitiendo constancia y perseverancia ante el trabajo, por lo que hay que crear un ambiente relajado, al margen de presiones.
Los padres son las primeras figuras de referencia con la que se va a encontrar un niño, convirtiéndose así, en los primeros modelos a seguir.
El método educativo que se elija ha de ser flexible y tener en cuenta las características que rodean la situación y la individualidad, tanto del padre como del menor, se ha de crear un ambiente que se caracterice por ser un momento de interacción y bienestar entre padres e hijos.
Durante el momento de estudio muchas veces se puede perder la paciencia.
Hay que tener en cuenta la edad del niño y lo que conlleva, las preguntas que realiza, responder acorde a las necesidades individuales que presente, tener en cuenta las responsabilidades que puede abarcar…
Que los niños alcancen un resultado positivo en el estudio no solo se debe a su capacidad de memorización, también influye su razonamiento, la capacidad de interactuar y comunicarse y la confianza en sí mismos, entre otros.
Es importante compartir un momento con ellos y tener en cuenta que lo que importa es la calidad y no la cantidad en muchos casos.
A día de hoy nos encontramos con dificultades para fomentar el estudio en casa, puesto que existen distracciones que alejan del estudio a nuestros hijos.
Si no se utilizan debidamente la televisión, el móvil, Internet o los videojuegos, se pueden interponer en nuestro objetivo, porque:
Por lo tanto: