Fiebre en niños: 4 fases y cómo actuar
¿Tu hijo tiene fiebre? Conoce las 4 fases de la fiebre infantil, qué temperatura es peligrosa y cómo responder en cada etapa para cuidarlo correctamente.
Las 4 fases de la fiebre en niños: qué esperar en cada etapa

La fiebre infantil es una respuesta natural del cuerpo ante infecciones o virus, pero entender sus fases te ayudará a identificar cuándo tu hijo realmente necesita atención médica. Aunque muchos padres se asustan, la mayoría de fiebres altas en niños son causadas por enfermedades virales menores que desaparecen solos.
¿Cuándo hablamos de fiebre en los niños?
Se considera fiebre infantil cuando la temperatura corporal supera los 38°C. Si la temperatura oscila entre 37-38 grados, hablamos de febrícula o décimas, que es una elevación leve que no siempre requiere tratamiento inmediato.
Primera fase: la piel pálida y el frío (34-36°C)
Esta etapa inicial es cuando la piel se pone pálida y notarás que las manos, dedos y labios de tu hijo se tornan morados. Tu hijo sentirá frío intenso aunque tenga fiebre, porque su cuerpo está subiendo la temperatura interna.
Segunda fase: temblores y escalofríos (35-37°C)
En esta fase aparecen temblores involuntarios porque el cuerpo produce más calor quemando energía de los músculos. Es normal que tu hijo se queje de frío aunque la temperatura siga subiendo.
Tercera fase: la temperatura más alta (38-40°C)
Aunque parezca la peor fase, en realidad la fiebre ya está empezando a bajar. Notarás que la piel se enrojece porque el cuerpo intenta eliminar el calor acumulado. Mantén a tu hijo hidratado durante esta etapa.
Cuarta fase: sudoración y descenso de la fiebre (35-37°C)
En la última fase, la piel empieza a desprender agua y tu hijo comienza a sudar. Cuando el sudor está frío, significa que la fiebre ha bajado. Cambia la ropa mojada para evitar que vuelva a subir la temperatura.
Fuente: mipediatraonline.com