Las meriendas ideales para el embarazo por @nutriparis

Las meriendas pueden formar parte de una alimentación balanceada siempre y cuando sepas elegir de manera inteligente. Esto es aún más relevante en la etapa del embarazo, ya que todo lo que ingieras repercutirá en el desarrollo y crecimiento de tu bebé.

No debe sorprender que el embarazo provoque más hambre o ansiedad entre las comidas. Con esto en mente, es recomendable preparar meriendas caseras rápidas y fáciles que puedas llevar contigo cuando salgas de casa. De esta manera evitarás recurrir a meriendas pre-empaquetadas — como bolsas de papas fritas o  galletas dulces — que puede que eliminen el antojo, pero no proporcionarán los nutrientes que tu cuerpo y tu bebé necesitan.

A continuación te dejaré una lista de opciones de meriendas que puedes preparar en casa y tener listas para cuando toque salir. También incluiré consejos para ayudarte a elegir meriendas, en caso de que no tengas oportunidad de llevar nada desde casa.

Snacks para llevar en la cartera: 



Frutas frescas: la mejores opciones son frutas firmes como cambur, mandarina, manzana, pera o durazno. También puede resultar práctico llevar en un pequeño contenedor uvas o fresas.

Hacer bolsitas (ziplock) con diferentes combinaciones de semillas, frutos secos, frutas deshidratadas y hasta incluso chispas de chocolate negro sin azúcar. Aquí te dejo mis combinaciones preferidas: cotufas sin sal, manzanas deshidratadas y pasitas; Almendras, nueces y orejones (albaricoques deshidratados); Semillas de girasol, maní o merey y chispas de chocolate.

Puedes llenar a medias un frasco pequeño de vidrio o plástico con algún dip, y rellenarlo encima con vegetales o frutas. Yo suelo hacer esto con hummus y palitos de zanahoria, celery y pimentón. También es rico combinar mantequilla de maní o almendra con palitos de manzana verde o celery.

Forma pequeños emparedados de mantequilla de maní cortando una rebanada de pan integral.

Unta hummus o mantequilla de maní en galletas de arroz o galletas integrales.

Rellena dátiles con mantequilla de maní o de almendras.

Mejores opciones para elegir fuera de casa:




Yogurt con frutas o yogurt natural con granola.

Paqueticos de frutos secos sin sal.

Frutas frescas, preferiblemente con conchas gruesas (como por ejemplo cambur y mandarina) para evitar que estén contaminadas.

Barritas de cereales (ocasionalmente).

Ensalada de frutas en almíbar, pre-empaquetadas al vacío (ocasionalmente).

Evita los siguientes alimentos cuando estés fuera de casa, ya que tienen mayor riesgo de contaminación por inadecuada manipulación:



Ensalada de frutas frescas.

Jugos naturales.

Ensaladas y vegetales (inclusive si están empaquetados).

Helados cremosos.

Quesos suaves.

Si vas a elegir una opción empaquetada, trata que sea solo de manera ocasional y lee el etiquetado nutricional. Elige opciones con el menor contenido posible de azúcar, grasas y sal.

Presta atención a  estos valores:



Grasas saturadas: 3 g o menos por cada 100 g de alimento.

Azúcar: 5 g o menos por cada 100 g de alimento.

Sal: 0.3 g o menos por cada 100 g de alimento.

Toma conciencia de la importancia de la nutrición en esta etapa de tu vida. Con un poco de planificación, será fácil hacer de tus meriendas una parte saludable y valiosa de tu dieta.

Ana Paris @nutriparis

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