La lasaña es un tipo de pasta que ofrece muchas posibilidades en la cocina. Su versatilidad la convierten en un alimento perfecto para bebés y niños de todas las edades, ya que puede elaborarse con carnes, pescados o verduras; un plato que también resulta ideal para camuflar determinados ingredientes que no son del agrado de los más pequeños de la casa, pero que ofrecen un importante aporte nutricional.

Sí. Los bebés pueden comer lasaña a partir de los 6 meses de edad siempre que esta se elabore de forma casera, con ingredientes 100% naturales y adaptando la receta a las necesidades de su edad.
Las raciones de lasaña congelada precocinada no son aptas para bebés, ya que contienen cantidades considerables de sal, almidones modificados y otros componentes que pueden resultan perjudiciales para la salud de los más pequeños.
Una receta adaptada, como la lasaña para bebés que hoy os mostramos en BABYCOCINA, es totalmente apta para bebés desde el inicio de la alimentación complementaria.
Elaborar una lasaña casera apta para bebés es realmente sencillo. Tan solo tienes que tener en cuenta algunos aspectos básicos:
Puedes usar placas de lasaña precocida o —mejor aún— elaborar tus propias placas de lasaña con una máquina de pasta o un rodillo. Si te decantas por la segunda opción, mezcla un huevo por cada 100 g de harina y conseguirás (en apenas unos minutos) una deliciosa masa de pasta fresca con la que hacer placas de lasaña 100% natural.
Con respecto al relleno, lo único imprescindible es que contenga ingredientes tiernos que no supongan ningún riesgo de atragantamiento al bebé.

En esta ocasión, utilizaremos un relleno de lentejas y verduritas, rico en proteína vegetal. Si lo deseas, puedes sustituir la legumbre por cualquier tipo de carne. También te recomiendo emplear una bechamel con harina integral, por ser más saludable y nutritiva para tu bebé.
Ingredientes:
Elaboración:
Vigila que la lasaña esté suficientemente fría antes de presentarla a tu bebé. Ten en cuenta que el relleno entre las placas de pasta guarda mucho el calor, por lo que es importante que te asegures de que está a una temperatura adecuada para evitar que tu bebé se queme al manipularla.
Deja que tu bebé experimente con sus manitas, y si quieres, desmenuza ligeramente la lasaña con un tenedor antes de ofrecérsela.