1. Lo tienes escrito
2. Al escribirlo, te acuerdas de más cosas
Lo ideal es hacer listas específicas: lista para la vuelta al cole, lista para fiesta de cumpleaños, lista de tareas semanales, etc.
Al hacerlo así, hace que detalles más cada una de las tareas que tienes que hacer.
Mientras escribes una tarea, te acuerdas de otras dos relacionadas, que sólo tienes que añadir a tu listado para que no se te olviden.
3. Ten la lista siempre a mano
Si lo tienes todo muy bien detallado en tu lista escrita, pero no la llevas contigo, tendrás que tirar de memoria.
Ésto precisamente era una de las cosas que querías evitar al escribir tus tareas.
Y no sólo eso, si recuerdas de repente algo que tienes que hacer, sólo tienes que escribirlo en tu lista. Así de fácil.
En mi caso, yo hago mis listas en el móvil, que siempre lo llevo encima y además de escribir las tareas, me permite marcarlas como hechas.
4. El formato, no importa
Da igual si lo tienes en formato electrónico, en una agenda, en un cuaderno, sincronizada en varios dispositivos, ...
Puedes escribirla en lápiz, bolígrafo, con colores, con subrayadores o como más te guste.
Lo importante es que la hagas, te sea útil y la tengas accesible.
Como ves, las listas son imprescindibles para organizar mi día a día, y cuando comiences a hacerlas, lo serán también para ti.
Hace poco que he descubierto (si, ahora me entero) que en las notas de mi smart phone puedo poner bullets con tareas, subrayarlas de colores, y marcarlas como hechas, ¡todo un descubrimiento!
TU TURNO: ¿Te animas a crear tus listas escritas?
Si ya las usas, ¿para qué sueles hacer listas? ¿Prefieres formato papel o electrónico?