Elegir lo mejor de la lactancia prolongada es imposible porqué incluye tantas cosas bonitas… sensaciones, sentimientos, todos los sentidos, pensamientos, dinámicas… todo único. Formamos un solo ser en ese momento, ella y yo. Dar el pecho es un regalo, ver mamar a tu hijo es un lujo.
En este post he escrito a pelo lo que me ha salido del corazón. Seguramente hay otras cosas preciosas que no se me han pasado por la cabeza, pero estas son geniales.
Vives todas las fases de la lactancia, desde que nace hasta que se hace mayor. Estoy incluye ver como cambia su relación con el pecho. Empieza siendo una necesidad, para convertirse en un consuelo, un juego, un mimo, un juguete… es maravilloso como acaricia su teta o le dice «te quiero mucho teta». Le da tranquilidad.
En la lista de lo mejor de la lactancia prolongada creo que esto se lleva la palma.
Cuando son bebés eres tú mamá que colocas al niño en esas posiciones que se ven por Pinterest. Lo más divertido llega después. Y es que creciendo ves como tu hijo empieza a experimentar y se divierte con ello. Ahora de pie, ahora sentado, ahora del revés, ahora desde tus hombros, ahora desde el sofá… Parece que tengas un MONO TETÓN que te persigue por casa. La verdad es que (a parte ciertos momentos de agitación) me hace mucha gracia xD
Todas esas cosas buenas se las puedes dar SOLO TU. Porqué la teta es insustituible, así que por mucho que quieran en ciertos momentos no podrán robártela de los brazos porqué te necesita a ti. Ya os hablé del sentimiento de posesión en ¿Hija de madre posesiva? ¿Tú qué crees? De todos modos sigo pensando que es algo natural sentir celos de los que cogen en brazos a tu bebé. Somos leonas y esa es nuestra cría por lo tanto el instinto nos pide que no la alejemos de nuestro cuerpo ni medio segundo.
Vaya chorrada diréis… pero QUÉ LECHES! Tu cuerpo alimenta a otro cuerpo durante meses sin que este necesite nada más en absoluto. Solamente tu leche. Es muy fuerte la cosa… Estamos hablando de un líquido que mantiene en vida y salud a una cría durante meses! Vamos, ríete tú de todas las dietas sanas del mundo mundial. Además la cantidad y propiedades cambian según las necesidades de tu hijo. Es que es muy fuerte. Nunca voy a dejar de alucinar!
Todo eso sale de tú cuerpo serrano. Es imposible no sentirte una diosa del Olimpo. Molas mogollón. No todas las personas pueden pasar por este lujo. Sin ir más lejos, el mismo padre nunca vivirá esta cercanía con el bebé.
Cuando me observa con esos ojos gigantes mientras toma pecho… La misma mirada del primer día que nos conocimos. Recuerdo que estaba en la camilla del hospital, me la pusieron a mi lado derecho y me echó esa súpermirada que jamás olvidaré. Ojazos gigantes y juguetones. Después se engancho al pecho en plan pulpo, como una ventosa y viva la leche!
Ohhhhh esos momentos en qué estamos ella y yo, mirándonos, con la otra manita que me acaricia… es como estar en un limbo las dos juntitas en el qué nadie puede introducirse. Es NUESTRO momento. Se crean lazos. Amor puro kilómetro cero!
Waw que bonitoooooooooooo! Y no hablemos de cuando me soltó por primera vez «mamá yo quiero tanto la teta»… me derretí y me derrito cada vez que lo repite!
No sé vuestros hijos, pero la mía es bastante culebrilla. Eso de estar quieta abrazando a alguien no es un evento que logremos ver muy a menudo. Así que cuando le doy pecho me la abrazo, la beso, la huelo por todas partes. ¿Qué tendrán estos niños que vuelve su olor tan irresistible? Y eso que no tiene nada que ver con el olorcito de bebé. Ahora tiene 2 años. Pero me vuelve loca!
Papá Oso a menudo le dice «ay que te robo la teta!» Ella se ríe y se engancha corriendo al pecho que le quería quitar papi mientras cubre con la mano el otro.
Esta también es una de mis partes favoritas. He intentado hacer un montón de fotos de mil perspectivas, pero ninguna acaba de hacer justicia a la realidad. Me llena verla pegada a la teta y que se ría por cualquier tontería que le digo. No suelta el pezón, se lo queda entre los dientes hasta que para de reír con esos ojos brillantes y entonces vuelve a mamar. Me e-n-c-a-n-t-a!
Creo que es una de las que más me gusta. Cuando se acaba de despertar por la mañana. Está calentita, mediodormida, ni siquiera consigue abrir los ojos. Se esfuerza en decir un «mama teta» medio murmurado, se pega a mí, me abraza, se relaja… ohhh es genial. Adictivo.
Si estáis en el meollo sabréis ya que la lactancia tiene un montón de beneficios ya sea en el presente que para el futuro: previene enfermedades que podría padecer de adulta, refuerza el sistema inmunológico, la musculatura de la mandíbula, la flora del intestino…
Os dejo la lista de beneficios de la lactancia materna según la OMS y la OPS.
Sí esto mola mogollón también. Da igual donde estés. Un día fui al Decathlon y prácticamente me obligaron a entrar en una sala de reuniones (vacía) para que diese de mamar tranquila a la peque. Te ven con las tetas fuera y se escandalizan si estás de pie. Y yo que me pateaba kilómetros mientras daba de mamar.
Parece una tontería. Pero no tienes que sufrir por si se te olvida la botella de agua de la niña en casa. Total, aunque la llevases contigo ella preferiría tus tetas.
En mi caso añadiría además «y no porqué sean grandes». Es un poco como el que tiene perros. Sacas un pecho y empiezan a hablarte de sus experiencias de lactancia con hijos, primos, sobrinos, gatos… da igual. Las tetas atraen conversas.
No os cortéis y añadir qué es para vosotras lo mejor de la lactancia prolongada en los comentarios ^^
Si quieres saber más sobre una maternidad innovadora, respetuosa, creativa y sorprendentes métodos educativos que no conocías…
!SUBSCRÍBETE!