Ponerse totalmente en contra de las vacunas porque es antinatural, porque es un negocio, por los efectos secundarios, etc. conlleva muchos más efectos negativos que positivos.
Otra tendencia a, digamos, respetar lo natural, son los partos en el domicilio. Respeto que haya gente que prefiera tener a su bebé en la tranquilidad y comodidad de su casa, no lo veo para nada algo descabellado, pero igual que con el tema de las vacunas, también conlleva sus riesgos. Con un parto de libro, en el que el bebé está bien encajado, la cabecita hacia abajo, no tiene vueltas de cordón umbilical, la madre no sufre hemorragia, etc. entonces el entorno perfecto. Pero, ¿y si no? ¿y si la madre o el bebé sufren complicaciones? Ahí es cuando hay que ir corriendo a un hospital, con el peligro que conlleva que quizá cuando lleguemos sea demasiado tarde.
Con todo esto, no quiero ofender a nadie por supuesto, cada uno que piense y haga lo que crea conveniente. Pero la tendencia de respetar lo natural veo que a veces llega a puntos peligrosos en los que ponemos en riesgo la vida de nuestros hijos y la propia.
Saludos!