Parece mentira. Acabo de publicar la foto 363/365 en Instagram, y eso sólo puede significar una cosa: ¡Faltan dos días para el Fin del #365EM! No os engaño si os digo que el proceso ha sido agridulce. Comprometerse a publicar cada día una foto no es tarea fácil. De la experiencia he aprendido muchas cosas. Y, como soy muy de contar reflexiones, he decidido haceros un resumen, por si os decidís a emprender vuestro propio proyecto 365: Pasan muchas cosas a lo largo de un año que se pueden contar en una foto. Cuando empiezas piensas que no será posible mostrar una imagen diferente cada día.
Unos días te sientes súper orgullosa de la foto que compartes, otros, da un poquito de vergüenza publicar la menos mala del día. Los niños crecen a un ritmo “espeluznante “, y eso se ve mejor con una secuencia de fotos diarias.
Definitivamente no crearemos tendencia. Lo nuestro no es el mundo #fashionblogger. La parte de lucir modelitos distintos cada día queda muy lejos de nuestra forma de ser (diría que hasta de nuestro bolsillo). Lo nuestro es mucho más básico y repetimos mucho “look comodón”…
El selfie no es mi mayor don. Habéis podido notar que mi presencia es mínima en el proyecto. Prometo que lo he intentado, pero no hay forma de salir “dignamente” los tres (bueno, o los cuatro) juntos, así que he preferido quedarme al otro lado de la cámara.
Ellos son los más guapos del mundo, pero también hay que hacer muchas fotos para conseguir alguna decente. No creáis que es tan fácil. Editar las fotos en blanco y negro salva escenas imposibles. Escenarios feos, poca luz, interiores, colores descoordinados,… todo eso también se da a diario y queda mejor “esconderlo”.
Una vez llega Octubre, los días se acortan, y no me da tiempo a aprovechar la luz natural. Y es horrible el color con el que iluminan las farolas. Esa luz amarillenta / anaranjada no alumbra, no favorece, y da sueño. Parezco la madre de los Simpsons. (aunque reconozco que alguna quedó genial)
Ayuntamientos del mundo ¡pongas farolas con luces bonitas! (Emma es una manzana) Algún día debería de hacer un álbum con todas ellas. Sería el trofeo perfecto para el proyecto. Si finalmente lo hago, os lo enseñaré. Sin haber conseguido publicar las 365 (más de un día se ha quedado en el limbo) he hecho muchiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo más de lo que creí que haría.
Salvo que seas una persona organizada y metículosa, y tengas pensado desde el día anterior la foto que vas a hacer y publicar, te tocará hacerlo al final del día, y eso, en mi caso, supone hacerlo desde la cama, con un niño pegado a cada brazo. La etiqueta #undiatarde, ha sido de gran ayuda ;) Pero sobretodo… Concluyo que no somos tan interesantes ni tan ejemplares como para tener que publicarnos a diario así que, sin miedo a equivocarme, anuncio que nuestro 2016 no tendrá reto 365: Además de tener 366 días (ojito, eso es una foto más) , una cosa me ha quedado muy clara: Es una tontería intentar parar el mundo a cada instante bonito para sacar el móvil y fotografiarlo. Es mucho mejor vivirlo. Y después de esto, aunque suene a mentira, estáis todos invitados a iniciar vuestro reto el próximo año. ¿Alguien se anima? Y recuerda, para protestas, reclamaciones o quejas, o palabras bonitas de esas que tanto nos gustan, llama al #555 o, mejor, déjanos aquí tus comentarios ;) Archivado en: Cosas de mamá, Photo : click click click, Reflexiones Tagged: instagram, reflexiones, reto 365 Ver imagen