
Es normal que existan actitudes celosas de niños. Si bien, ante la llegada de un nuevo miembro a la familia, además de sentimientos de emoción, nerviosismo y alegría, suele aparecer una ligera preocupación por la reacción del hermano. Los padres tienen miedo de cómo va a encajar el nacimiento y, sobre todo, cómo van a poder ayudarle.
Los celos son un sentimiento normal que surge por la necesidad de competir por el cariño de los progenitores.Un nuevo hermano supone, para el mayor, un gran cambio que le provoca inseguridad. No tiene claro que sus padres le vayan a seguir queriendo, pues cree que le van a sustituir por el bebé: le ve como a un rival.
Competirá en todo momento por su afecto y atención, ya que antes estaba solo y todos los cuidados eran para él. Se mostrará voluble y muy irascible, pidiendo de esta forma ayuda e intentando acostumbrarse a este gran cambio

También es recomendable hablar con la familia y los amigos sobre la llegada del hermano. No conviene que, antes de nacer el bebé, se lleve toda la atención y se lo recuerden cuando le vean. El niño ya sabe que va a tener un hermano, por ello el tema debe tratarse con la mayor normalidad posible, sin agobiarle y sin escondérselo. Siempre habrá elogios y palabras de amor para el mayor cuando se hable del bebé.

Para evitar que los celos se desencadenen cuando se atiende al bebé, debemos hacerle partícipe de estas tareas, contándole que, por ejemplo, le vamos a dar de mamar porque es muy pequeño y no sabe comer solo, pidiéndole que nos sujete el babero mientras tanto.Así no se sentirá abandonado en estos momentos y podrá compartir tiempo con él. No hay que regañarle si se acerca, le despierta o le toca de un modo brusco, pues notará que protegemos al pequeño y creerá que todo lo hace mal.
De manera suave, le diremos cómo debe hacerlo para que le guste más, usando cualquier reacción del bebé para decirle cuánto le gusta que su hermano mayor esté junto a él. Si aún así el niño tiene rabietas y mal carácter, es importante comprender por lo que está pasando. Con paciencia y amor lo superará. Los celos entre hermanos provocan gran preocupación, pero hay que comprender que es una reacción normal ante un cambio para los hijos. Durante los primeros meses, si nos esforzamos en hacerles ver que les seguimos queriendo, que no les hemos suplantado, que no deben tener miedo, conseguiremos que se adapten a la nueva situación, aceptando y queriendo a su hermano.