La sociedad está cambiando a pasos agigantados y en cuestión de paternidad nos encontramos que padres y madres comienzan a desarrollar roles muy diferentes a los que tenían nuestros progenitores. Hoy en día muchas publicaciones han elaborado listados con nuevas nomenclaturas definiendo los tipos de padres y madres de hoy. ¿Os identificáis con alguno de ellos?
Padres helicóptero
Están obsesionados por tener el control total sobre sus hijos y al final son padres que acaban agotados.
Cualquier problema que tienen los niños debe ser resuelto por este tipo de padres que, lejos de dar la autonomía e individualidad que necesitan los pequeños, se afanan en solucionar todo lo que sucede alrededor de la vida de estos. La excesiva protección hace que los hijos se sientan perdidos si tienen que tomar decisiones propias.
Esto se ve reflejado en muchos adolescentes que no saben tomar ninguna decisión por si mismos si no es con la aprobación de sus progenitores. Son jóvenes que no saben hacer nada solos y que no saben el esfuerzo de llegar a una meta, ya que este lo ha realizado el progenitor. Los padres helicóptero no dejan pensar a sus hijos por si mismo ya que les dan la solución antes de que puedan intentar resolver el problema por ellos mismos.
Estos padres tiene que aprender a dejar un poco el control y a respetar la privacidad de sus hijos. Darles espacio para que se desarrollen y establecer tratos basados en la confianza mutua, en los que madre e hijo/a cedan cada uno un poco.
Padres ambulancia
Los padres ambulancia perciben cada dificultad en la vida de sus hijos como si fuese una urgencia que debe ser atendida ipso facto. Al final el estrés continuo que genera esta situación provoca numerosos casos de estrés y agotamiento y los padres acaban abatidos sin poder disfrutar completamente de su paternidad.
Padres perfeccionistas
Todos queremos lo mejor para nuestros hijos pero cuando nuestro objetivo es convertir a nuestros hijos en los mejores en todo esto puede conducir al fracaso nuestro y la decepción en ellos. No es necesario que nuestros hijos sean los mejores en todo, debemos ayudar y estimular las capacidades en las que pensamos que nuestros hijos pueden destacar y debemos ayudarles a vencer sus miedos y las dificultades que tengan en su vida, pero exigirles demasiado se puede volver en nuestra contra cuando menos lo esperemos.
Los padres perfeccionistas contemplan a sus hijos no como son, si no como quisiera que fuesen. Se dejan de ver sus habilidades, sus capacidades y sus inquietudes focalizando su atención en las cosas que a ellos les parecen las mejores y dignas de reconocimiento.
Entre las causas que provocan esta actitud podrían estar:
Fuente: psyscienceblog