Como ya os conté en el último post, al final del tercer trimestre y rozando casi la FPP, nos encontramos con la sorpresa de que nuestra pequeña había cambiado de posición, y de estar colocada hacia abajo y ya preparada para salir, se coloco en posición transversa.
Seguidamente nos comunicaron que nos programaban cesárea. No nos comentaron ni un puedes probar esto o lo otro…
Directamente nos dijeron “viene en posición tranversa, que día te va bien que programemos la cesárea, por que vamos muy justos”
Por la parte que toca a ellos, a los médicos, lo que querían evitar que me pusiera de parto para que no surgieran complicaciones.
Pero por la parte que tocaba a mi cerebro, no entendía nada y menos que no me dieran más opciones, ni soluciones.
Si habéis tenido un embarazo normal y de repente os dicen eso, la primera reacción que vais a tener va a ser mala, os lo aseguro.
Yo no había idealizado el parto, pero si es verdad que prefería que fuera parto vaginal a cesárea.
Sabía que en el mismo parto, podrían surgir complicaciones y que acabara en cesárea, pero la verdad que no iba con la idea, a menos que fuera imprescindible.
En el momento que nos lo dijeron, aguante como pude en la consulta y luego me pase el día llorando como ya os dije, no porque fuera cesárea, si no por miedo e impotencia.
Miedo, lógico y normal, cuando no te han operado en tu vida y te comunican que necesitas una operación, por que es inviable que nazca tu bebé.
Impotencia, porque no soy una persona que le salgan las cosas bien, y me dolió lo más grande que algo tan importante para mi, también se torciera.
Todo esto, fue el primer día, con la sorpresa y susto en el cuerpo. A partir de ahí, me obsesione en informarme a fondo sobre el tema, para estar mas tranquila y lo conseguí.
Como ya sabéis siempre me gusta contaros las cosas que he ido descubriendo, por si os pueden beneficiar, en caso de que paséis por lo mismo.
Así que os voy a hacer un pequeño resumen:
Hay la creencia que cuanto más avanzado está el embarazo, es menos posible que los bebés se muevan y cambien de posición.
Es una verdad a medias.
Es raro que pase, pero es posible, y todo depende de como sea de grande vuestro bebé, del líquido amniótico que tenga y de lo movidito que sea.
En mi caso, era grandecilla, pero como tenia bastante liquido y era lo mas parecido a un Alíen, estaba continuamente moviéndose, así que, en una de esas (por lo menos es lo que yo creo) dio la coincidencia que me tumbe, y ella se movió y como tenia espacio, decidió quedarse cruzada en medio de mi barriga.
No se suelen quedarse en posición transversa.
La posición transversa, es en horizontal a vuestro cuerpo.
Normalmente, los bebes están colocados hacia arriba o hacia abajo por una cuestión de espacio y gravedad (por eso casí siempre los bebés estan colocados hacia abajo).
Cuando están en transversa, tienen poco espacio y más si son grandecitos, cosa que hace que no estén cómodos y cambien de posición.
El problema aquí, es que nunca sabes si la cabeza acabará hacia arriba o hacia abajo.
Una cesárea programada no es mala.
Todo lo contrario y a la conclusión que llegue yo, después de mucho investigar.
¿Se puede hacer algo, para que el bebé se vuelva a colocar?
A mi la doctora me dijo que si, pero siendo muy escéptica.
Así que entre lo que pregunte en clases preparto y lo que encontré yo por mi cuenta, probé.
Mi idea fue…“si pruebo y lo consigo bien, si no, ya se lo que hay”.
Las opciones que tenéis son:
Mi rutina diaria era hacer la posición del gato y posteriormente como en teoría tenia más espacio, poner música, para que la buscara y cambiara de posición.

En mi caso, en la siguiente visita, nos dijeron que se había colocado bien.
La verdad, que desde aquel momento hasta el parto, no me volví a tumbar boca arriba, y por las noches dormía casi sentada, por miedo que al tumbarme, se volviera a mover.
Si en vuestro caso, no se vuelve a colocar bien, una cesárea programada es la mejor opción y la más segura, ya que en posición transversa, es imposible que nazca el bebe por parto vaginal.
Así que tampoco os obsesionéis, con que cambie de posición por que la cesárea es lo más seguro para los dos.
Yo, al final, ya lo tenía asumido y casi lo prefería, por que pensaba que si se complicaba el parto y acababa en cesárea, todo eso que nos habríamos ahorrado.
Y os digo, que lo que más me importaba era la seguridad de la niña, así que si esto era en beneficio de ella, bienvenido era.