
Deberemos valorar las situaciones que hay en casa, saber si el comportamiento del niño se da por una actitud real o no.
Si por alguna razón hemos pasado menos tiempo con él para dedicárselo al pequeño, es bueno hablar y explicar con naturalidad la situación, hacer que el niño entienda por qué ha ocurrido y como es su camino a ser una persona mayor.
Estos celos no responden a nada real y solo es una percepción equivocada, es muy posible que haya que buscar las soluciones en la propia autoconfianza del chico. Es posible que haya que valorar si es un chico inseguro y por qué la inseguridad le ataca de esa manera.
En este caso si es posible necesitar ayuda y buscar los servicios de un psicólogo.
Cómo se manifiestan los celos entre hermanos
Los niños celosos se caracterizan por un carácter cambiante y por múltiples enfados. Es posible también que lo notes porque le cuesta obedecer.
Esto también se manifiesta en conductas regresivas, es decir, olvidan hacer algo que ya aprendieron, por ejemplo, controlar los esfínteres, usar de nuevo el chupete o utilizar un lenguaje más infantil.
También es común manifestar la rivalidad con el hermano, ya que se sienten peor tratados de alguna manera y tratan de “ponerse por encima”.
Buenos consejos son tratar de evitar comparaciones entre ellos, fomentar actitudes positivas entre ellos, la educación emocional para ayudarles a expresas sus emociones y al mismo tiempo mantener reglas y rutinas muy claras para todos.
Evidentemente, la comunicación con el niño es esencial, así como lo es la paciencia, ya que tendrás que ver como se adaptan lentamente a la nueva situación.
Lo ideal es acudir a un especialista, puedes encontrar un un psicólogo infantil u online en Centro Médico de Psicología, gabinete de psicólogos referente en cuanto a terapia infantil.
También te recomiendo leer el artículo sobre apego evitativo que publica Centro Médico de Psicología en su blog, te ayudará a entender como perciben los niños el mundo que les rodea.