Las migas —siempre que se adapten ligeramente— pueden llegar a ser un plato de lo más saludable, incluso para los más pequeños de la casa.
Esta receta de aprovechamiento resulta ideal para darle una segunda oportunidad a ese pan que se nos quedó olvidado en la cocina, al mismo tiempo que ofrecemos a nuestro bebé una comida tradicional de las de antaño.

Depende. En su versión original, las migas llevan ingredientes que pueden resultar demasiado fuertes para el estómago de un bebé. Chorizo, panceta, pimentón picante…; en estas migas para bebés prescindiremos de todos ellos, por lo que son 100% aptas ¡pero estarán igualmente ricas y seguirán manteniendo su esencia original!
Al quedar los trozos de pan ligeramente compactos, es aconsejable no ofrecer a bebés demasiado pequeños que todavía no dominen la masticación. En cualquier caso, si vas a ofrecer a un bebé menor de 12 meses, asegúrate de que las migas queden bien desmenuzadas. Deja que tu bebé se las coma con sus manitas u ofrece un cubierto, ¡es probable que todo acabe sucio igualmente!
Ofrecer unas migas de pan a tu bebé o hijo pequeño será increíblemente nutritivo si usas los restos de algún pan casero integral y las acompañas con unas verduritas asadas y un huevo escalfado, a la planta e incluso frito. También le van genial las uvas y los gajos de mandarina; mira cómo ofrecer estos alimentos en nuestros artículos sobre uvas para bebés y mandarina para bebés.
No se usará sal, excepto si el bebé es mayor de 1 año, en cuyo caso se podrá agregar una pizca de sal marina sin refinar. Por su puesto, el aceite que usaremos será aceite de oliva virgen extra.

Ingredientes:
Elaboración: