Área sensorial del método Montessori a partir de 3 años.
Idealmente, los materiales Montessori deben estar dispuestos en estantería abiertas, a la altura del niño y de forma ordenada.
Cada elemento tiene su lugar en la estantería para que el niño lo vuelva a colocar ahí cuando termine de usarlo.
En casa no disponemos de tanto espacio como en un aula, pero podemos adaptarnos. Os enseño cómo he organizado el material en una habitación de mi casa que hace las funciones de despacho/habitación de invitados/ cuarto de manualidades.
La torre rosa es el material más icónico del método Montessori. Esta torre está formada por 10 cubos de madera de color rosa, cuyo cubo más pequeño mide 1 cm de arista y el más grande 10 cm, variando su tamaño de 1 cm de un cubo al siguiente.
Esta torre sin florituras aísla la cualidad del tamaño porque todos los cubos son iguales y sólo cambian sus dimensiones.
Sirve para:
discriminar las diferencias de tamaño visualmente
preparar la mente matemática del niño
trabajar la motricidad y el control del movimiento
Cuando el niño sea más mayor podremos utilizar esta torre para explicar el concepto matemático de elevar al cubo. Muchos de los materiales Montessori tienen más de una función y acompañan al niño a lo largo de su educación.
Presentación de la torre rosa.
En este vídeo nos explican cómo hacer la presentación de la torre rosa.
Existen 3 cajas de colores en el método Montessori.
La primera caja contiene 6 tabletas, dos tabletas de cada color primario: amarillo, azul y rojo.
La segunda caja contiene colores secundarios y terciarios: 11 pares de tabletas de blanco, negro, marrón, morado, naranja, rosa, amarillo, gris, verde, azul y rojo.
La tercera caja contiene 63 tablillas con 7 degradados de 9 colores diferentes.
Con las cajas de color se ejercitan:
discriminación visual
reconocimiento de parejas de elementos iguales
coordinación motriz
Existen otros materiales para trabajar la discriminación de colores.
Este pequeño ábaco es ideal para niños a partir de 24 meses. Con él se discriminan los colores, se trabaja el sentido del orden, la motricidad fina y se aprende a contar hasta tres.
También podemos utilizar juegos más sofisticados para trabajarla clasificación por colores y la motricidad fina gracias a la transferencia de estas bolitas de colores bien haciendo la pinza entre el dedo índice y el pulgar, bien utilizando unas pinzas de madera.
Muchas de las actividades sensoriales trabajan la pinza de la mano, que servirá de entrenamiento para la escritura.
Los cilindros con botón son 4 bloques de madera con cilindros encastrados que tienen un pomo para agarrarlos y trabajar así la pinza. Un buen trabajo de la pinza facilitará la escritura cuando llegue el momento.
Primer bloque: Aumenta la altura y el diámetro de los cilindros
Segundo bloque: Aumenta diámetro pero la altura se mantiene constante en todos los cilindros
Tercer bloque: Aumenta el diámetro y se reduce la altura de los cilindros
Cuarto bloque: Aumenta la altura de los cilindros pero el diámetro se mantiene constante
Mis cilindros no son los originales Montessori, son más pequeños y el código de colores y tamaños no es exactamente el mismo, pero cumplen su función de afinar la discriminación visual por tamaño y colores.
Los cilindros rojos aumentan en grosor.
Los cilindros verdes varían en diámetro y en altura.
Los cilindros amarillos aumentan en altura y el diámetro permanece constante.
Los cilindros azules aumentan en altura y disminuyen en diámetro.
Yo los guardo en una cajita de madera para que sean fáciles de transportar.
Los puzzles de formas geométricas con un pequeño pomo pueden utilizarse desde que los niños tienen 18 meses. Seguimos usándolos en casa dentro del área sensorial para discriminar colores y formas. Además el pomo permite trabajar la pinza entre el dedo índice, pulgar y corazón, lo que facilitará la escritura más adelante.
También podemos usar las forma geométricas como plantilla para dibujar en el área de pre-escritura.
También están relacionados con el área de matemáticas para introducir a los niños en el mundo de la geometría.
Tenemos que hacer 5 pares de cajas para que el niño encuentre, gracias a su olfato, la pareja de cada caja.
Introduciremos algodón dentro de las cajas y añadiremos unas gotas de aceite esencial, por ejemplo dos cajas con aceite de lavanda, dos con menta, dos con eucalipto, dos con limón y dos con agua de azahar.
Pondremos una pegatina en las tapas del primer juego de 5 cajas, para diferenciar los dos grupos de cilindros de olor.
En la parte inferior de cada caja de olor pondremos una pegatina con el nombre del aceite esencial utilizado, esto nos ayudará a comprobar si hemos hecho las parejas correctamente.
Colocaremos los 10 cajitas en una caja de madera para poder transportarlas y ordenarlas.
Le pediremos al niño que huela una caja con pegatina en la tapa, y a continuación le pediremos que huela las cajas sin pegatina hasta encontrar la pareja.
Continuaremos hasta emparejar todas las cajas.
El sentido del oído puede trabajarse con diferentes materiales Montessori, pero también os recomiendo tener al alcance de los niños un cesto con diferentes instrumentos musicales: percusión, flautas, etc, para que vayan identificando diferentes sonidos y tonalidades desde una edad temprana.
También podéis utilizar los libros sonoros infantiles, sobre todo los que hacen ruidos de animales y pedirle al niño que identifique los animales que se oyen sin mirar el libro. Esta actividad es una de las favoritas de mi hija de 3 años.
Las campanas diatónicas son una excelente manera de estimular el oído de los niños. Hablé de ellas en un post anterior que podéis consultar en este enlace: material escuela infantil
Las cajas de sonidos se usan emparejando las cajas que hacen el mismo ruido. Se utilizan para agudizar la discriminación auditiva.
Las cajas de sonidos son muy sencillas de fabricar en casa. Para ello necesitaréis los siguientes materiales:
8 cajitas, yo he usado mini cajas de té de metal
Pegatinas
Materiales que hagan ruido. Ye he usado bolitas de madera, cascabeles, arroz, anís
Pegamento si queréis sellar las cajas para que los niños no se lleven a la boca lo que hay dentro.
Caja de madera para organizarlas
Se rellenan dos cajas con bolitas de metal, dos con cascabeles, dos con arroz y dos con anís. Podéis sustituir estos materiales por otros.
Se cierran las cajas y se sellan con pegamento para evitar el riesgo de atragantamiento si los niños las abren y se meten en la boca los materiales.
Ponemos pegatinas de distintos colores en la tapa de los dos juegos de cajas.
El niño moverá una cajita de uno de los juegos para hacerla sonar y tendrá que buscar la caja que hace el mismo ruido en el otro juego de cajas.
Terminará cuando haya emparejado todas.
Como ya os he explicado el sentido estereognóstico consiste en poder identificar objetos con el tacto sin la intervención de la vista.
Para estimular este sentido necesitaremos una bolsa de tela y un antifaz para cubrir los ojos del niño.
Dentro de la bolsa meteremos diferentes objetos conocidos por el niño. Tras cubrirle los ojos le pediremos que introduzca la mano en la bolsa y que identifique los objetos.
Es una actividad muy divertida para los niños pequeños. Ya veréis como os piden repetirla una y otra vez.
Espero que este artículo os haya sido de utilidad. He intentado explicar de una forma resumida las diferentes actividades sensoriales del método Montessori aplicables en casa, así como todos los materiales que podéis fabricar vosotros mismos.