¿Tus hijos juegan a lo bruto? ¿Se te ponen los nervios a flor de piel? ¡Ya somos dos! Y es que estos juegos que hacen los niños en los que parecen competidores de lucha libre ponen los pelos de punta a cualquiera. ¿Qué podemos hacer?
Pues en el vídeo de hoy comparto la reflexión que hice tras la consulta que me envió una mamá. Primero necesitamos comprender para qué sirven estos juegos y luego comprender qué hay dentro de nosotros que nos hace despertar tanta inquietud. Quizás si comprendemos ambas dimensiones logremos ver estos juegos desde un prisma distinto.